TENIS
Agassi conquista su cuarto título en Australia
Heptacampeón. Ese es Andre Agassi, de 32 años y nueve meses, el excepcional tenista que vapuleó en la final del Open de Australia 2003 al germano Rainer Schuettler (situado como 36 del mundo).

El germano Rainer Schuettler sólo aguantó poco más de una hora y cuarto en la pista a Agassi
En una de las finales más cortas del torneo, el estadounidense, segundo cabeza de serie, se impuso por 6-2, 6-2 y 6-1 en una hora y dieciséis minutos. Con este registro de 23 juegos, la final de esta temporada iguala en escaso número de juegos a las que en 1923 disputaron Pat O''Hara hy St. John, en Brisbane, y la que enfrentó en 1926 a John Hawkes y Jim Villard. Agassi, que en noviembre de 1997 llegó a estar en el puesto 141 del ranking mundial, es actualmente ese fuera de serie capaz de llevarse por delante a jóvenes que presumen de golpear la bola con una fuerza extraordinaria. Schuettler fue literalmente ridiculizado por un Agassi en vena de aciertos, con tan sólo 13 errores no forzados y treinta golpes ganadores. El germano quiso replicar, pero se le vio incapaz ante el poderío exhibido por el norteamericano. «Tengo que agradecerles a Darren Cahill, mi entrenador, y a Gil Reyes, mi amigo de siempre y preparador físico, mi forma actual de juego», destacó Agassi a la hora de los discursos. En el aspecto técnico, Andre Agassi raya lo más alto, pero lo curioso es que también a la hora de moverse sobre la pista parece tener un motor inagotable de energía. Con su victoria sobre Schuettler, Agassi totaliza su vigésima primera victoria consecutiva en el Open australiano. Con su cuarto triunfo, tras haber ganado en 1995, 2000, 2001 y 2003, el estadounidense iguala los registros conseguidos en su momento por Jimmy Connors, Fred Perry, Ken Rosewall e Ivan Lendl. De rebote, con este éxito en Melbourne Park, confirma la promesa lanzada en su día en el sentido de que si ganaba el Open de Australia jugaría el torneo de mixtos de Roland Garros, formando pareja con su esposa, la alemana Steffi Graf. Está claro que se convertirán en la principal atracción y no digamos ya si a la hora de disputar el título se encuentran con la incombustible Martina Navratilova y el hindú Leander Paes, campeones de la prueba por parejas mixtas en este Open. En todo caso, la extraordinaria conquista de Agassi, sobre todo por la facilidad con que ha caminado a lo largo de la quincena del torneo, demuestra que Andre se mantiene en la cumbre. «Puedo vivir sin competición, pero no sin saber que tengo que afrontar nuevos retos», declaró Agassi en la rueda de prensa. Precisamente ese deseo incontenible por encarar retos es lo que le «empuja a continuar en el circuito».