BALONCESTO
Mercaleón pierde con total honra
El equipo leonés de la Liga Femenina 2, el Mercaleón Sufi-Corsán cayó derrotado en su visita a Madrid, donde jugó contra un rival directo, el Rivas Futura, el equipo con más presupuesto de la categoría. El Mercaleón se ve superado en

Ana Crespo volvió a mostrar su poderío anotador en la cancha madrileña
En el primer periodo dominó más el Mercaleón, pero tras el descanso las madrileñas fueron superiores y terminaron venciendo el partido cómodamente. En el primer cuarto, las leonesas salieron bastante centradas ante la importancia del evento y tomaron las primeras ventajas, pero la argentina Gimena se cargó de personales y tuvo que retirarse al banquillo con tres faltas. Ana Crespo fue la muñeca elegida por los dioses para mantener el juego ofensivo de su equipo con siete puntos consecutivos. El nerviosismo reinaba en el quinteto formado por las locales, lo que fue aprovechado por las leonesas para abrir una corta renta que fue aumentando paulatinamente hasta los ocho puntos que reflejaba el electrónico al final del primer cuarto. En el segundo, otra negativa noticia llegó al tropezar Sara y torcerse el tobillo; afortunadamente, tras unos minutos en el banco pudo continuar el partido con normalidad. El entrenador leonés recibió poco después una técnica por protestar una de las muchas decisiones arbitrales que no le convencieron a lo largo del partido. El Mercaleón seguía manteniendo una pequeña ventaja en el luminoso, pero no conseguía escaparse de su adversario. Al descanso se llegó todavía con la victoria leonesa por cinco puntos (27-32), lo que dejaba todo por resolver para la reanudación. En el tercer parcial, regresó a la cancha Gimena, que se convirtió en la referencia de sus compañeras. Sin embargo, las madrileñas reforzaron su defensa y consiguieron reducir a la nada la renta visitante e incluso ponerse por delante (49-46). En el cuarto definitivo, Mercaleón logró recuperar su ventaja en apenas dos minutos (51-52). Pero la exclusión de Gimena frenó al equipo. La emoción presidió los siguientes minutos, pero un pequeño estirón de las madrileñas desquició a las leonesas. Llegaron los nervios y en cuatro minutos perdió todo lo avanzado durante el partido. La diferencia no reflejó la realidad de la cancha.