Diario de León

PRIMERA DIVISIÓN

Un Alavés agonizante da aire a la Real

La Real Sociedad recuperó la alegría ante un Alavés agonizante. Se dio un festín ante su hinchada en la primera mitad, se durmió en la segunda y mantuvo su idílica segunda posición, a solo un punto del Real Madrid. Sobre todo, d

Kovasevic corre con Geli detrás de un balón durante la primera parte del choque en Anoeta

Kovasevic corre con Geli detrás de un balón durante la primera parte del choque en Anoeta

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Iñaki Lasa - SAN SEBASTIÁN.
León

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Más allá de los goles y del resultado, que al descanso ya alcanzaba el 3-0 -lo que provocó que la reanudación fuera un tostón-, los donostiarras hallaron varias noticias para el optimismo. La fundamental, que Xabi Alonso, el centrocampista más completo que ha dado el fútbol español en los últimos años, vuelve a estar a un nivel físico más que aceptable. Y cuando el corazón funciona, todo el equipo mantiene las constantes vitales. Además, la conexión entre el turco Nihat y el serbio Kovacevic volvió a funcionar de maravilla cuando el partido tuvo historia. La Real necesitaba sus goles para ser la de antes, la que maravilló en la primera vuelta, y esta vez los encontró. Ellos dos se encargaron de encarrilar el cómodo triunfo y de tumbar al Alavés, que cayó noqueado nada más ser golpeado. De Pedro y la zurda mágica También el equipo txuri urdin puede felicitarse de haber reencontrado una versión notable de De Pedro. El riojano no entró demasiado en juego pero dejó dos pases extraordinarios que propiciaron sendos goles. En especial el primero, con una prodigiosa rosca desde dentro hacia fuera que le dejó el gol en bandeja a Nihat. Claro que, tampoco es para que los blanquiazules echen las campanas al fuego porque ganaron al equipo menos en forma y más desmoralizado de Primera. El Alavés no es ni la sombra de aquél equipo que, con Mané, brilló en la Liga y estuvo a punto de ganar la Copa de la UEFA al mismísimo Liverpool. El Glorioso vive horas bajas, ya está a dos puntos del descenso y es, junto al Recre, el equipo más goleado de Primera. Da igual que su técnico castigara con el banquillo a Dutruel y Abelardo y recuperase la confianza en Téllez, no se sabe si más gordo de lo habitual pero sí lentísimo, exactamente igual que sus compañeros del centro de la zaga. Se llevó seis ante el Deportivo, cinco frente al Real Madrid y la Real le endosó «sólo» tres porque en la segunda mitad dejó la sensación de perdonarle la vida, de no hacer más sangre en el vecino del País Vasco. Y también el árbitro, que con todo decidido quiso erigirse en protagonista y pitó un penalti a favor del Alavés por un agarrón de esos que Kovacevic sufre cientos de veces y no reciben castigo.

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