DESDE FUERA
Viento muy molesto. No es una excusa al mal juego de los locales, pero lo cierto es que ayer soplaba con fuerza el viento en El Toralín, lo cual hace más complicado el control de la pelota. De todos modos, el viento soplaba para todos por igual, se supone. Pañuelos y almohadillas. Fueron las muestras más evidentes del enfado popular ayer en El Toralín. Hublo flamear de pañuelos en alguno de los cambios que efectuó Simón y al final de la contienda, el césped se pobló de almohadillas. Moral a prueba de bombas. La gente del Frente Norte ya empezó a anunciar su viaje a Luanco para el domingo. Ellos siempre están con el equipo.