Su fe mereció un mejor premio frente al Athletic de Bilbao
El empate es insuficiente para el Rayo
El Rayo Vallecano logró un punto, que se antoja insuficiente para las aspiraciones de los madrileños por salvar la categoría, tras empatar 1-1 ante el Athletic de Bilbao, en un encuentro en el que la fe de los locales mereció un mejor premio. Si la pasada semana ante el Real Madrid al Rayo Vallecano le faltó oficio para conservar tres puntos que prácticamente tenía en el bolsillo, ante el Athletic de Bilbao los madrileños carecieron de la tranquilidad necesaria para desmontar el entramado defensivo del conjunto vasco. No se le puede negar al equipo que dirige Gustavo Benítez ni la entrega, ni la fe que derrocha en cada una de sus acciones, pero es quizá ese exceso de revoluciones, sin duda motivado por las urgencias clasificatorias, el principal lastre de los vallecanos. Vivió el Rayo Vallecano constantemente en las inmediaciones del área visitante, pero apenas transformó ese dominio territorial en ocasiones claras de gol, y cuando lo hizo ni Bolo, ni Julio Alvarez tuvieron el acierto necesario para batir a Aranzubía. El inicio del segundo tiempo, no varió para nada el panorama. Urzaiz no desaprovechó su única ocasión para marcar el 0-1 a los setenta y cinco minutos. A los ochenta y cuatro Bolic consiguió el merecido premio.