MADRID SE VISTIÓ DE ROJIBLANCO
40.000 atléticos «soplan las velas» del centenario
Cerca de 40.000 seguidores del Atlético de Madrid recorrieron al mediodía de ayer y durante tres horas el centro de la ciudad en la «caravana rojiblanca», que portó la bandera más grande de la historia.

La bandera acudió a lugares emblemáticos, como la fuente de Neptuno
Decenas de miles de seguidores del Atlético de Madrid engalanaron de rojiblanco la capital para celebrar el centenario de un club que unió así su nombre a Recreativo de Huelva, Athletic de Bilbao, Barcelona, Real Madrid, Espanyol y Real Unión de Irun, todos ellos con más de un siglo. En torno a 40.000 hinchas dibujaron entre las doce del mediodía y las tres de la tarde una «caravana rojiblanca» que portó la bandera más grande del mundo. Una enseña de 1.500 metros de longitud, 8,5 metros de ancho y 3.000 kilos de peso hecha a imagen y semejanza de la que se portó en la gran fiesta del River Plate argentino y que entrará en el Guiness. Confeccionada por Salitex de Alcantarilla (Murcia) y cosida y estampada en la empresa Colortex de Onteniente (Valencia), la bandera bicolor completó una superficie de 12.750 metros cuadrados y superó los 12.000 que poseía la anterior, fabricada en EE.UU. Desde la plaza de Neptuno, escenario habitual de todas las celebraciones atléticas, la bandera fue llevada al Vicente Calderón por los miles de seguidores que recorrieron esos tres kilómetros ataviados con camisetas rojiblancas, bufandas, banderas, y todo tipo de simbología colchonera. Una hinchada que coreó una y mil veces el clásico himno del club, el nuevo tema de Joaquín Sabina y todo tipo de cánticos de exaltación atlética. Bajo el lema «1903-2003 Atleti somos nosotros», una gran pancarta se situó al frente de la manifestación lúdico-festiva. No sólo seguidores anónimos participaron de este acto, sino que por allí se dejaron ver atléticos ilustres como la escritora Almudena Grandes, los cantantes Sabina y Alaska, los toreros El Juli y José Tomás, el director de cine José Luis Garci, el tenista «Pato» Clavet o el atleta García Bragado. Ya en el coliseo rojiblanco, se cortaron tres enormes pedazos de la bandera que, de forma simbólica, se introdujeron dentro del estadio para que un grupo de veteranos y chavales de la cantera los depositaran en los fondos y uno de los laterales. El resto de la enseña se guardó para, en un futuro próximo, ser cortada en trocitos y adquirida por quienes lo deseen. En una jornada en la que la climatología acompañó, a pesar de que el día amaneció lluvioso, alrededor de 5.000 aficionados se acercaran hasta la llamada Pradera de San Isidro, cercana al estadio, donde degustaron una gigantesca paella para la que se utilizaron tres enormes paelleras y 600 kilos de arroz. Un almuerzo de las viejas glorias en el «Restaurante Rojiblanco», con un menú especialmente preparado para la ocasión por Lucio y Esteban, afamados restauradores de la capital y apasionados hinchas rojiblancos, precedió a un bonito y enternecedor partido de veteranos entre el Atlético y el Athletic -el club madrileño fue fundado por estudiantes vascos e hinchas bilbaínos en Madrid-. La fiesta continuaría con un emotivo homenaje a los atléticos fallecidos, una vistosa exhibición de paracaidistas y otra demostración de la patrulla ''Águila'' del Ejército del Aire, que surcó el cielo madrileño dejando una estela rojiblanca en recuerdo del Atlético Aviación e hizo las delicias de los aficionados que entonces ya llenaban el Calderón. Pero el momento estelar estaba por llegar. Se produciría cuando el Principe Felipe, presidente de honor del centenario, llegaba al feudo de la ribera del Manzanares y descubría una placa conmemorativa del primer «cumple siglo» del club. Tras el choque liguero ante Osasuna, una sesión de fuegos artificiales ponía colofón a los festejos. La clase de los veteranos Los veteranos del Atlético y del Athletic brindaron un bonito espectáculo en el partido amistoso, que concluyó con victoria visitante por 1-2. El Atlético de Madrid alineó a Abel, Clemente, Luis García, Julio Prieto, Pedraza, Landaburu, Luiz Pereira, Toni, Sabas, Moya y Pantic. También jugaron durante el encuentro Ruiz, Mejías, Juanín, Quique Ramos, Estebaranz, López, Manolo, López Ufarte, Vizcaíno, Futre, Baltazar, Tomás, Parra, Alfredo y Rubio. Por su parte, el conjunto vasco alineó a Cedrún, Estibariz, Patxi Salinas, Alkorta, Ferreira, Lizarralde, Dani, Luis Fernando, Luque, Argote y Ríos. También saltaron a lo largo del choque De Diego, Asier, Jon García, Mendiguren, Andrinua, Astiazu y Bolaños. En el partido se pudieron ver incontables muestras de la calidad atesorada por las piernas de quien hicieron grandes a dos de los clubs más importantes del país: El Atleti madrileño y el Athetic bilbaíno.