SEGUNDA DIVISIÓN B
«Totus» sentenciados
El empate registrado en la Ciudad Deportiva le sirve a la Deportiva para asegurar un año más su presencia en la categoría y deja al Madrid B en idéntica tesitura porque los blancos ya no pueden llegar a la promoción de ascenso
El encuentro de ayer en la Ciudad Deportiva tiene una gran similitud con lo que ha sido este campeonato para la Ponferradina. Si los blanquiazules no han logrado este año meterse en promoción de ascenso, parece difícil que encuentren otra temporada en la que dispongan de tantas opciones como las que han desperdiciado en la que ya se acaba y, por la misma regla de tres, si ayer no ganaron en su cancha maldita, rara vez volverán a encontrar un rival tan asequible para ser batido en su propio feudo. Por dos veces se adelantaron en el marcador los de Simón Pérez, pero en otras tantas ocasiones igualaron los de López Caro, con el añadido de que el tanto del empate definitivo lo materializó Soldado cuando sólo restaban un par de minutos para la conclusión del tiempo reglamentario. El Madrid B no tuvo nada que ver con aquella escuadra arrolladora que goleó en El Toralín en la primera vuelta y los bercianos mostraron su mejor cara durante muchos minutos, en los que pudieron hacer más sangre en el portal defendido por Carlos Sánchez. El planteamiento realizado por Simón resultó casi insalvable para los locales, ya que sus jugadores supieron frenar a las promesas merengues, como reconocía el propio técnico López Caro a la conclusión de la contienda. Quizá tenga mucho que ver el hecho de que Simón alineó un equipo que se antoja muy compensado, con cuatro defensas en línea, Toñín, César, Tomás y Fuentes, con Igor por delante antes de la línea formada por Cascallar, Villa, Lanza y Pereira, que sólo dejaba en ataque al asturiano Alejandro. La zona ancha era de la Deportiva y desde allí se gestaban jugadas de mérito como la que inició Cascallar, para ceder sobre Lanza que dejó pasar inteligentemente para que Ramón Pereira desperdiciara luego una gran ocasión para inaugurar el marcador porque se cruzó un defensa cuando el extremeño ya engatillaba. Pereira estaba cobrando protagonismo y así, en el minuto 21 fue objeto de un empujón dentro del área que el canario Suárez Betancort entendió como merecedor del máximo castigo. César ejecutó el penalti con maestría adelantando a los bercianos en el marcador. Fue una pena que Pereira se lesionara de importancia en una acción fortuita que, en principio, le ha supuesto un fuerte esguince de rodilla, a falta de que las pruebas médicas que hoy mismo le practicarán los servicios médicos del Madrid dictaminen otra cosa. Simón tenía a Panadero en el banquillo, pero optó por dar entrada a un defensa, Jechu, en una decisión que permitió estirarse algo a los merengues. Así, llegó el empate cuando Núñez se anticipó a la zaga y el meta bercianos en un balón aéreo que llevó a la red con la cabeza. Pero antes del descanso, Alejandro demostró que anda escaso de olfato goleador cuando una cesión involuntaria de Rubén le dejó con todo a placer ante Carlos Sánchez, pero el meta desbarató lo que parecía una ocasión envidiable para desnivelar la contienda. Una contra de lujo llevada por Cascallar permitió a Lanza anotar el segundo apenas reanudado el juego y luego el repliegue de los blanquiazules permitió el ataque local que terminó por propiciar el empate firmado por Soldado, cuando ya se mascaba la victoria. Fue una pena, pero al menos se logra la permanencia matemática.