FÓRMULA-1
Schumacher da una lección al volante
Michael Schumacher fue el protagonista indiscutible del Gran Premio de Austria de F1, no sólo por ser el vencedor y haber marcado la vuelta rápida en carrera después de salir en la primera posición de la parrilla, sino porque supo recu

Schumacher mostró una vez más en la pista su total dominio a bordo del Ferrari
El segundo puesto de Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes) en Spielberg le hizo conservar todavía su liderato en el mundial de pilotos, con 40 puntos, amenazado por Schumacher, que suma 38. En tercera posición se clasificó Rubens Barrichello (Ferrari), que de esa forma supera a Fernando Alonso en el Mundial por un punto, colocándose tercero, y eso después de una parada en boxes de 20 segundos. El piloto español no tuvo suerte, ya que abandonó por la rotura de su motor cuando rodaba en octava posición, después de salir desde los boxes. También en los puntos se situaron Jenson Button (BAR), que terminó el Gran Premio cuarto, por delante de David Coulthard (McLaren-Mercedes), Ralf Schumacher (Williams-BMW), Mark Webber (Jaguar-Cosworth) y Jarno Trulli (Renault). El español fue de nuevo uno de los pocos protagonistas de la carrera austriaca junto con Michael Schumacher, Raikkonen y Barrichello. Fernando, que debía tomar la salida desde la penúltima posición de la parrilla tras la salida de pista que sufrió el sábado durante su vuelta rápida en la calificación, finalmente lo hizo desde boxes y con el coche de reserva. Su coche de carrera tenía problemas de motor. Fernando salió de boxes, pero no lo hizo solo. Tras él estaba Webber. Pero la carrera no dio comienzo, tal y como estaba programado, a las dos de la tarde, ya que hubo dos interrupciones, antes de la salida definitiva. Y el culpable de que fueran abortadas las dos primeras fue el Toyota de Cristiano Da Matta, con problemas en el sistema automático de salida, también llamado «launch control», lo que dejó al brasileño en la última posición de la parrilla. Barrichello continuaba cuarto, por delante de Heidfeld, Pizzonia, Trulli... Verstappen tuvo que pararse a un lado de la pista con problemas en su Minardi, por lo que la dirección de carrera decidió sacar el coche de seguridad a la pista durante dos vueltas mientras retiraban el monoplaza del holandés. Pero esto benefició a algunos pilotos, sobre todo a Fernando Alonso, que así se unió al resto del grupo, ya que al salir de boxes, estaba a 15 segundos del líder en tan sólo una vuelta. En la cuarta vuelta de carrera del total de 69, ya que tuvo que ser recortada en dos, el coche de seguridad entró en boxes y dejó entonces el camino libre a Michael Schumacher, que comenzó a marcar vueltas rápidas. Pero la lluvia, que tanto fue anunciada durante todo el fin de semana, comenzó a caer en la vuelta 14. Los mecánicos de Ferrari tuvieron problemas con la manguera de llenado, invirtiendo casi 20 segundos en repostar a Barrichello. Cuando le tocó el turno a Michael, las cosas se complicaron aún más. No sólo sufrieron los mismos problemas que con el monoplaza del brasileño, sino que además tuvieron que activar los extintores, ya que se incendió la gasolina que salía de la manguera. Ese retraso le supuso a Schumacher situarse tercero, tras Montoya y Raikkonen, mientras que Barrichello se colocó quinto tras Button. Pero lo más admirable fue la gesta de Fernando Alonso. El asturiano era sexto, y mientras todo el resto de pilotos ya había repostado, a él todavía le quedaba combustible en el depósito. En Renault decidieron cambiar de estrategia antes del comienzo de la carrera. Puesto que Fernando salía de boxes, optaron porque lo hiciera con el depósito lleno, y así solamente haría una parada. Schumacher, que era tercero, aprovechó el abandono de Montoya y superó a Raikkonen, situándose así de nuevo en primera posición. Alonso era cuarto, pero un poco más tarde tuvo que abandonar por la rotura de su motor. Schumacher festejó su 67ª victoria en Fórmula 1 demostrando de nuevo que es el mejor en la pista.