PRIMERA DIVISIÓN
Un huracán llamado Barcelona
El Barcelona ganó con enorme facilidad al Recreativo, un equipo que durante toda la segunda mitad se vio desbordado por el conjunto azulgrana. El Recreativo, consciente de la necesidad de victoria salió desde el primer momento e
El barcelonista Luis Enrique, a la izquierda, y Espínola, disputan un balón
El Barcelona se mostraba conservador replegándose en su parcela y buscando el contragolpe que empezó a prodigar a partir de la primera media hora. Con el juego nivelado, las ganas de los locales chocaban con la calidad de los azulgranas. Los intentos de unos y otros fueron baldíos hasta el minuto 43, en el que una pared entre Rochemback y Saviola permitió al delantero argentino batir por bajo a Luque. Era demasiado premio para los visitantes por el juego desplegado en la primera mitad, ante un Recreativo que fue de más a menos y que terminó con las mismas ilusiones pero superado en el marcador por su rival. Nada más reiniciarse el encuentro se produjo una jugada polémica. Jugada protestada El defensa local Miguel Ángel Espínola quedó tendido sobre el césped sin que el Barcelona parase el juego. Patrick Kluivert entró en el área recreativista y batió por bajo a Luque, en una acción muy protestada por los jugadores y espectadores locales. El gol fue la puntilla para el conjunto onubense que, a partir de ese momento, se vio ampliamente superado por su adversarios que jugaron a placer ante un Recreativo roto y hundido. Sin embargo, el Barcelona no se mostró excesivamente ambicioso y por ello su ventaja no fue más abultada. En el minuto 84, Riquelme, en una jugada individual, con disparo junto al poste izquierdo batió a Luque, con lo que fijó en el marcador el 0-3. Con este claro marcador, los visitantes se relajaron y Joaozinho, a cuatro minutos del final, marcó el gol del «honor».