Ademar no digiere bien el éxito del sábado y cae en Pontevedra
El Teucro se fue creciendo en la cancha ante la debilidad de un equipo que se creía ganador

Zorman intenta romper la férrea defensa del Teucro
El primer jarro de agua fría de la presente temporada para el Ademar de León llegó en Pontevedra, donde el Teucro le superó en buena lid, firmando una extraordinaria actuación. Los gallegos vencieron por cinco goles de diferencia, un marcador que deja bien a las claras el pésimo rendimiento de los de Cadenas en una cancha donde el Ciudad Real ganó en el primer partido por quince goles de diferencia. Los locales ganaron ya que poco a poco se fueron convenciendo a sí mismos de que podían vencer, y esperando borrar así la patética imagen que dieron ante su afición en el debut liguero. El Teucro veía además que el Ademar leonés no era tan fiero, al menos anoche en el Municipal, y gracias a una defensa 6-0 férrea durante los sesenta minutos y a un Javi Díaz inmenso bajo los palos, el pez pequeño se empezó a comer al grande pero poco a poco, paso a paso y mientras el conjunto leonés empezaba a atragantarse a la hora de buscar vías de penetración hacia el marco pontevedrés. El ataque del Ademar se encontraba con numerosos problemas, fáciles de comprobar viendo las cifras de una primera línea donde sólo Kjelling funcionaba, como demuestran sus seis goles finales. Curuvija, también gris Jugadores como Metlicic fueron una sombra de lo que son habitualmente en el lanzamiento, frenados por el acierto de los gallegos. En cuanto al debut del serbio-montenegrino Curuvija, estuvo muy poquitos minutos sobre el parquet y su rendimiento estuvo a tono con el de sus compañeros, muy gris. El extremo internacional no pudo estrenar su casillero y queda un amargo recuerdo de su «premiere» con Ademar. Otro factor que explica el desenlace hay que buscarlo en las porterías. Mientras en la meta del Teucro estuvo sensacional el mencionado Javi Díez, en la del Ademar ni Kasper ni Jorge Martínez estuvieron excesivamente finos. Ello rompió la estrategia de contragolpe de los ademaristas, que apenas se pudo poner en práctica para romper con velocidad a los locales. Pese a ello, algunos errores en ataque del Teucro en la línea de pase permitieron algunas jugadas rápidas de los leoneses para llegar al intermedio con una mínima ventaja de 12-13, un resultado engañoso ya que la mayor parte de la iniciativa fue para un equipo local que llegó a dominar por tres goles mediado el primer acto. Segunda parte nefasta En el segundo periodo, la Ley de Murphy se cumplió y lo susceptible de empeorar, empeoró. El Teucro salió con el cuchillo entre los dientes y ninguna de las rotaciones de un nervioso Manolo Cadenas funcionó de manera adecuada. Enseguida le dio la vuelta al marcador el equipo de Pontevedra (14-13, minuto 34), y a partir de ahí el encuentro se movió en una dinámica endiablada, con ventajas mínimas para los locales y sucesivos empates. Pero el Ademar no pudo ya colocarse con ventaja en el marcador, y el público acabó de llevar en volandas a los teucristas hacia la victoria. Da Silva y Cutura rompían la defensa leonesa una y otra vez, mientras el conjunto visitante se estrellaba contra una defensa que ayer se mostró inexpugnable. Quedó claro que Modesto Busto había estudiado a la perfección los movimientos ofensivos del Caja España Ademar, pues ayer el bloqueo de los de Cadenas fue importante. A partir del minuto 50, y empujado por la desesperación, el Ademar fue perdiendo balones y las ventajas de los locales se fueron disparando por encima de los dos goles. En medio de un ambiente de fiesta en el graderío del Municipal, todos los intentos de enderezar la nave fueron baldíos y la primera derrota ademarista fue una realidad incuestionable con una diferencia final, dolorosa, de cinco dianas. Primera lección para el equipo leonés que no debe dar los partidos como ganados de antemano. Anoche quedó demostrado de forma bastante palpable.