Raíces y futuro
LOS MISMO que en ocasiones hemos sido críticos con nuestra provincial Diputación, nos apuntamos a la filosofía que desprende esa especie de declaración de principios del nuevo director del diputacional Instituto Leonés de Cultura: «mirar hacia el futuro teniendo muy presente el pasado: recoger todo lo nuestro, lo que ha sido nuestra tierra, lo que ha conformado nuestra cultura y ofrecerlo en envoltorio del siglo XXI». Pues de eso se trata precisamente en el plano de la lucha leonesa: actualizar cultura popular y tradición popular, aroma de siglos, con escenificación y estructuras del siglo actual; de deporte moderno y actualizado. Y con sentido de futuro. De alguna manera por ahí, por el futuro, apuntan los tiros de la competición Inter-Escuelas Deportivas de la Diputación. Federativamente a lo largo de la temporada juveniles e infantiles prácticamente en blanco y «Juveniles e Infantiles» absolutamente en blanco; con los chavales agenciándose el transporte por su cuenta (y hasta la ficha/licencia). En el mencionado torneo diputacional competición/clasificación específicamente femenina, desplazamiento colectivo gratuito recogiendo a los críos en su punto de origen en horarios programados previamente, etc. Lástima que falten algunos de los enclaves que se venían considerando como más representativos y genuinos de la lucxha leonesa como Riaño y Gradefes que «no fallan» con sus taquillas de verano, Puebla de Lillo, Valdefresno -Sobarriba-, Crémenes, Garrafe, Sabero, Vegaquemada, Almanza, La Ercina, Acevedo... Pero si no están todos los que son, al menos sí que son las 13 escuelas/municipios que están: Cistierna, Prioro, Boca de Huérgano, Matallana de Torío, Vegas del Condado, Villaquilambre, La Vecilla, La Virgen del Camino, Santa Colomba de Curueño, Boñar, Valdepiélago, La Robla y Mansilla de las Mulas. Recordar que tanto el Ayuntamiento de León como el de San Andrés del Rabanedo, el tratarse de municipios de más de 20.000 habitantes, montan sus propios campeonatos escolares al margen de esta competición de Escuelas Deportivas de La Diputación. Lo cierto es que la Diputación se ha venido limitando a cubrir las apariencias para no poner en evidencia la renuncia a su provincialidad; temores vergonzantes frente a -ante- control y capitalización política que es como decir autonómica en el caso leonés. Y en cuanto a la Universidad ¡¡leonesa!! Hay sitio hasta para frontenis o tenis de mesa y no hay lugar para la lucha ¡leonesa! Y que tan bien vendría para los luchadores juveniles de los diecitantos años; claro que tampoco lo hay -sitio- para la bandera leonesa (en la Universidad ¡leonesa! Municipalmente a ver si con la nueva Fundación Deportiva de la capital hay suerte para la Lucha Leonesa. En cuanto a la Junta Castellana, que es capaz de incumplir su compromiso del C.A.R. para León, qué se puede esperar... Incidimos en la leonesidad de nuestra lucha, sobre todo de cara a los intelectuales -»crema de l a intelectualidá»-, versus seudoprogresía universalizadora que alardean de eso tan cursi de ciudadanos del mundo. Ya se sabe, el universo progre y su pensamiento único. Y que ridiculizan el sentimiento reivindicativamente leonés que emana de la lucha leonesa; ya sólo por denominación de origen -leonesa- y por beligerancia -lucha-. Prefieren el atavismo neutro de «aluche», sin duda ignorando que el diccionario de la R.A.E lo ubica en León y Santander. Se lo ponemos aguevo para que Valladolid lo apropie vía «aluche castellanoleonés», interesado retorcimiento autonómico frente a lo superidentificador de lucha. Esta universalizadora progresía con todo su golpe intelectualoide no capta sin embarga la sutileza del mensaje de días pasados, en el sentido de que nuestra futbolística Cultural es conocida fuera de León más bien como «La Leonesa»: horrososo apelativo de fonda de 3.ª, o para el caso de 2.ª B... Perverso anuncio para Madrid en clave futbolístico-luchístico: «Fonda La Leonesa, metro Aluche»...