Diario de León
Publicado por
JAVIER GARCÍA-OCHOA
León

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LO ÚNICO que parecen tener claro en la escudería Renault es que Fernando Alonso debe estar alejado de la prensa, principalmente de la española «agresivos y desordenados», según la responsable de comunicación Patrizia Spinelli, mientras que en la gestión deportiva tienen pocas ideas, pero confusas, como demostraron con la táctica en el Gran Premio de Malasia. Si Fernando Alonso había fallado el sábado en la sesión de clasificación, al salirse de la pisa en la penúltima curva, cuando iba camino de conseguir el segundo puesto de la formación de salida al lado del alemán Michael, el domingo el equipo Renault replicó con una serie de errores encadenados, impropios de una escudería que pretende luchar por el mundial en 2005. No solo se cambió en tres ocasiones de idea, durante 22 vueltas de las 56 de que constaba la carrera, pasando de dos a tres paradas, para luego volver a dos, sino que según confesó el director de la escudería Flavio Briatore, no se habían enterado de que Fernando Alonso había adelantado al británico David Coulthard (McLaren-Mercedes), al iniciarse la 22 en la que debía detenerse por segunda vez. A pesar de que la maniobra fue espectacular, lo hizo a final de recta por el exterior y no por el interior como es habitual y que esta fuera repetida por la televisión, en el equipo no se enteraron hasta que vieron al asturiano entrar en la calle de boxes por delante de su rival. Según la táctica original, Alonso, que había remontado desde el puesto 19 al octavo en solo tres giros, debía detenerse en la novena vuelta y cargar gasolina para hacerlo de nuevo en la 32, pero aquí introducen la primera variante y deciden ir a tres paradas, como el resto de los otros participantes e introducen combustible para que vuelva a parar en la veintidós. Tan poca fe tenían en que Alonso adelantara a Coulthard, que a pesar de los numerosos monitores y gente que sigue la carrera desde el muro de boxes no se enteraron de que el asturiano había dado buena cuenta de su rival hasta que llegó a boxes y, entonces, ya era tarde para volver, de nuevo, a cambiar de táctica. Cargaron al coche de Alonso con 100 kilos de combustible, perdió en la operación diez segundos más que su rival y en la pista algo más de dos segundos por vuelta, por lo que Coulthard pudo respirar definitivamente y permitirse el lujo a once vueltas del final de hacer una excursión fuera de la pista en la que perdió segundos, pero el Reanult de Alonso estaba todavía muy lejos.

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