La Deportiva dice adiós a la Copa, víctima de su divorcio con el gol
El Burgos varió el guión marcando a los siete minutos y luego sentenció al final del partido
Decir a estas alturas que la Deportiva no tiene gol es casi como hablar del sexo de los ángeles. Por esa razón ahora mismo está eliminada de la Copa del Rey tras disputar ayer un partido que varió el lógico guión a las primeras de cambio. Se esperaba aguantar con el resultado inicial, que daría el pase a los locales, al menos hasta el segundo tiempo en el que, presumiblemente, el Burgos tendría que arriesgar, pero ocurrió casi lo contrario. A los siete minutos Goiria adelantó a los de Fede Castaños y ya era la Ponferradina la que tenía que marcar para no quedar eliminada. Como en esta categoría es mucho más fácil jugar fuera que en casa, especialmente para algunos equipos como el que ayer visitaba El Toralín, resulta que el Burgos se encontró en su papel soñado, aguantando las inoperantes acciones ofensivas locales y lanzando a la vez a Carlos, Goiria o Víctor como dardos a la contra para tratar de sentenciar el compromiso. Todo ello apoyado en una gran acumulación de jugadores en la zona ancha que no encontraban problema alguno para desbaratar las tímidas intentonas locales. La Deportiva sólo tiró entre los tres palos en el minuto 4 del primer tiempo, sacando con apuros Pagola un lanzamiento lejano de Fran. Ese fue todo el bagaje ofensivo del primer acto. Arriba, Brasi, Fran, Gonzalo y Rubén Vega caían una y otra vez en las redes del Burgos, que se sentía como pez en el agua. Como por ahí no había nada que hacer, Tomé se vio obligado a dar entrada a dos de los últimos fichajes en la segunda mitad, como son Fernando y Tarradellas. Los bercianos disfrutaron entonces de su mejor fútbol, aunque la ausencia de remate siguió pasándoles factura. Tarradellas ocupó la banda derecha, Fran se fue a la punta cerca de Rubén Vega y Fernando ocupó la medular por delante de Miguel y Úriz. El buen toque de los blanquiazules propició ocasiones para Miguel García (como ocurriera ante el Lemona) pero el manchego tiene el punto de mira desviado. Fran también marró una clara por precipitarse en el chut a bote pronto, en lugar de controlar cuando estaba sólo dentro del área y más tarde el propio zamorano intentó una volea complicada que habría sido más efectiva si hubiera controlado la pelota. Pero Tomé no tiene quien la empuje, o al menos quien remate a portería ya que Pagola sólo intervino tres veces durante todo el partido, la ya comentada de Fran al principio, un disparo de Rubén Vega que sacó el navarro a córner y en la volea de Fran que no le ofreció ningún problema. Así es casi imposible ganar un partido, pero tampoco es para rasgarse las vestiduras porque el equipo aún no está hecho y se llevan dos jornadas de Liga. Fernando y Tarradellas llevan una semana de entrenamiento, por lo que están en plena pretemporada igual que Kaiku, espectador ayer desde el palco. El caso es que los locales arriesgaron al final buscando el empate, con el Burgos defendiéndose como gato panza arriba y los castellanos aprovecharon para finiquitar la contienda por medio de Víctor que perdonó primero y fusiló a renglón seguido. Bien mirado y aunque sea duro decirlo, a la Deportiva se le ha perdido poco en la Copa y ahora toca pensar sólamente en la Liga.