Diario de León
Publicado por
MARRO
León

Creado:

Actualizado:

EN EL poder luchístico leonés la imaginación brilla por su ausencia casi en todos los frentes y a todos los niveles. Centrémonos, sin ir más lejos, en los frentes más inmediatos o que hayamos abordado más recientemente. Corro de Bilbao. La rutina, participación espontánea, cero en imaginación. Cuando existen y llevamos expuestas fórmulas y variantes para evitar el riesgo -casi una evidencia- de por ejemplo 3 únicos participantes en una categoría y una hora y pico de competición total. Resulta disparatado meterse esa kilometrada para disputar un solo combate en varios casos. Y para colmo se descuelgan «los patrocinadores» cobrando entrada ¡Lo que faltaba! Vaya imaginación... Es como si la Casa de Asturias en León pusiese taquilla para presenciar una partida de Bolos Asturianos por la Fiesta de Covadonga (y conste que ello no invalida el entusiasmo y esfuerzo de los leoneses en la diáspora para acercar y rememorar tradiciones). Total, a la altura de los corros «de solera-» -solera mercantilista- de Boñar, o Mansilla o Riaño o Gradefes y aljeado de las ejemplaridades -ya sin comillas- de enclaves con menor solera, más humildad... y más desprendimiento para con la lucha leonesa: Lorenzana, Villabalter, La Virgen, La Robla, Valdepiélago, La Vecilla, Villafañe, Valdefresno, Manzaneda, Posada... Somos conscientes de que a menudo sólo lo que cuesta se valora y que con la gratuidad se corre el riesgo de que acuda a refugiarse y a matar el rato gente luchísticamente indiferente. Pero por principios y casi por dignidad, dignidad leonesa y principios leoneses, no puede ser el más leonés de los deportes el único festejo de pago de la Fiesta; ni se hace afición con la barrera del pago... Y lo de acabar con la gallina de los huevos de oro es tan aplicable a uno de los protagonistas, la afición, como al otro: el colectivo de luchadores. Cuando no es la falta de estímulos y motivación -retiraos- es el cinto lesionador -mancaos-. No son alarmismos, son evidencias constadas y contrastadas por el testimonio fehaciente y documentado de dos aficionados; y que ambos concluían tras la enumeración nominal de deserciones: más -según ellos- otras referencias varias que alargarían considerablemente la relación. Retomemos «el cinto lesionador». También en este frente, imaginación al poder según la consigna de Mayo Francés. Y sin miedo a dar el salto. Pero no en el vacío, sino con red. Que los ensayos han de ser con gaseosa. Sin temores, pero progresivamente y no de golpe. Y, ojo, que aquí no se plantea la eliminación del cinto tan identificador de nuestra Lucha (aunque no tan consustancial/tradicional/ancestral/remoto/secular... como muchos piensan), sino de lo que se trata es de buscar «alternativas al cinto». No eliminarlo sino estudiar su sustitución por algo que ni lesione ni limite la operatividad luchística. Y existen bastantes alternativas... si se le echa imaginación. Y -en cazurro- «guevos». Imaginación antideserciones, tanto de aficionados por mor de las taquillas (y obviamente de la pobreza y falta de calidad de lo que se ofrece) como de luchadores por lo apuntado -problema y posibles soluciones- en el párrafo anterior. E imaginación... para la propia imagen; una Lucha Leonesa si no glamurosa, al menos alejada del cutrerío del «aluche de la boina». Del aluche reducido a la piquilla, la vidilla y el ambientillo: o sea reducidillo a la mínima expresión. E imaginación al poder en clave canaria: enfocada a recoger y mejorar si cabe la renovación en profundidad llevada a cabo por los federativos de la Lucha Canaria. Ahí sería donde la Universidad Leonesa tendría mucho que aportar vía investigación y demás, pero... Carlos Burón, entrenador de Manolo Martínez y Pestano, con la valentía inherente a su condición de oriundo de la luchística Ribera del Porma (Palazuelo de Boñar): «En la Universidad de León el Rector paga la esclavitud política a la que está sometido». Y dentro de la Universidad ¡Leonesa!, añadimos nosotros, mucho ICAFD/antiguo INEF/reconvertido en FACFD... pero de la lucha leonesa -¡Deporte Leonés por excelencia!- ni se enteran. Y eso no se subsana acudiendo el Rector a hacerse visible en el Corro de Sahechores. Eso sí, se apuntan a lo políticamente correcto, a favor de la corriente del «Homenaje a los padres de la Constitución»; para la que tampoco hace falta demasiada imaginación. Entre tanto, el destino de la Lucha Leonesa languidecer y languidecer...

tracking