Diario de León
Publicado por
MARRO
León

Creado:

Actualizado:

TRATAMOS de perfilar los rasgos de un ideal de presidente capacitado y efectivo, con la efectividad por delante de la eficiencia, lo más alejado del cacique y figurón con lo que ni remotamente estamos apuntando a la figura del ya casi ex presidente Verduras con sus luces y sus sombras a cuestas. De entrada, una cosa es figurar por figurar y otra ejercer la función representativa de representar. Así pues, un presidente dotado para representar lo más dignamente a la lucha leonesa; una representatividad que se extiende en el plano -obviamente- deportivo, pero también en lo político é incluso en el plano social. Útil, más bien imprescindible, en la órbita de gestión y dirección, pero así mismo en cuanto a imagen de la lucha leones. tan necesitada de mejora é impulso; luego tanto como por compromiso intelectual y ya no digamos por decencia moral, casi por estética. Que ya lo dejó dicho el clásico: la estética de hoy es la ética del mañana. Dignificar la lucha leonesa. Y concretamente evitar que pase a estar sometida a la ley del más prepotetente, más avasallador y más cacique, al tiempo que menos capacitado para sacar a la lucha leonesa del atasco actual. Recapitulamos. Honrado, intelectualmente capaz (lo que se entiende coloquialmente por preparado), comparecencias públicas casi tan sólo a título representativo y/o político: consecuentemente dosificar su presencia en los corros... Esto último del cuestionamiento del presidente siempre en primer plano del protagonismo, del clásico «Presidente para todo / Juan Palomo / yo me lo guiso...» nos sirve para aportar otro rasgo muy importante a ese perfil ideal: organizativo y con gran capacidad para delegar. Un presidente no puede -ni debe- saber de todo y ha de organizar y distribuir el trabajo. Por comisiones. Operativamente articularse por comisiones de trabajo y nada de todos para todo (todo el mundo es aprovechable pero cada uno vale para lo que vale) y un presidente pretendiendo saber de todo y estar encima -hasta casi físicamente- de todo. Otra cosa es controlarlo todo. De hecho de lo que se trata es de ejercer - presidir- como un a modo de presidente de comisiones, integradas cada una de ellas -reiteramos- por quienes más se adecuen a su contenido dentro del equipo directivo o de circunstanciales colaboradores designados al efecto por su valía y adecuación a la específica materia de la comisión en cuestión. Y también a este nivel de Junta Directiva, la consigna de la semana pasada: debatir y debatir, todo es debatible... y rebatible. Bajo la moderación, reiteramos, de un presidente ejerciendo sin inherentes funciones de gestor y director. Y no otras, cotidianas y rutinarias, que hasta devalúan y acaban por quemar.

tracking