LUCHA LEONESA 2000
Testimonios ajenos ( y III)
TESTIMONIO conjunto de Héctor García y Clemente Fuertes de, en alguna medida, propugnación del mecenazgo; de algún modo, de exaltación de esta figura. Ellos contemplan -y suspiran por- una variante del mecenazgo cuando afirman en relación con la Lucha Canaria : «Allí las empresas tienen una serie de facilidades a la hora de contratar luchadores que aquí no tenemos... (Héctor). «En Canarias su lucha propicia otra situación laboral, con flexibilidad de horarios para los luchadores etc» (Clemente). Ahí tiene tajo abundante el nuevo equipo directivo (¿y el mecenas Antonio Fernández oriundo del Condado en la luchística Ribera del Porma y entre otras cosas presidente de «Coronita»?). De entre los muchos retos pendientes. Un equipo de gestión («presidente-gestor» Héctor y Clemente dixit), sin divismos - «divoaluchero»- que aleje el riesgo de que se tiren los trastos a la cabeza el exceso de personalidad (¿personalismo/ divismo?) del Presidente de la Provincial y el de la Territorial o como coño se diga; osea se obligue a decir en la jerga autonómica. Y un equipo encargado de la gestión y por Comisiones de Trabajo -nada presidencialista-, en el que esperamos que no se repitan «demasiado» los apellidos dentro de él. Desde esta columna seguiremos vigilando el Horizonte 2000. Desde su independencia -nuestra independencia nos la pagamos todos- y desde la independencia del independiente Diario de León... por más que «uno puede ser sincero más no imparcial» que dejó escrito André Gide. Al hilo presindencial queremos incidir en la condición de exluchador y Alcalde no invalida en principio la figura del nuevo Presidente. Otra cosa es que sólo aportase eso, o con el añadido de modos y maneras como para «llevar el aluche a cintazo limpio» como algún presunto, especialista en lances más propios de ring pugilista que de corro. Cuestión de estrilo, o de una falta de estilo felizmente marginada para la L.L «No he de callar por más con el dedo ya tocando la boca o ya de frente silencio avises o amaneces miedo. ¿No va a haber un espíritu valiente? ¿Siempre se ha de sentir lo que siente?». Hacemos nuestros los rebeldes versos de Quevedo: ni las mismas mazmorras de nuestro Convento de San Marcos doblegaron su rebeldía. ¿Testimonio inhibidor...? El nuevo Concejal de Deportes del Ayuntamiento de León ha «eludió aludir» a la L.L en sus múltiples declaraciones de principios. Ni tan siquiera mencionarla y por falta de oportunidades mediáticas no sería. ¿Acaso por no mediar una pitada luchística, a la manera de la pitada baloncestista del Palacio de deportes? Presentación -»en sociedad puesta de largo»- de la L.L en el Auditorio Municipal; Monumento junto al Palacio de los Deportes (su sitio natural); calle para la lucha leonesa en el Polígono de la Torre (orientada también a su «lugar natural» de Villaobispo/ Sobarriba/ Villaquilambre). Todo ello más que posibilismo: viable, factible, pausible... Para este cronista es sobre todo, y como el leonesismo -y sus siglas a parte-, un sentimiento de vedrdadera leonesidad. En suma, sin afán de protagonismo ni «divismo aluchero». Más bien en clave «Lucha Leonesa Horizonte 20000». En esa línea hay otros en la L.L les aguarda una gran responsabilidad. La gran responsabilidad de intentarlo al menos. A través de un Grupo de Trabajo con nombres y puestos (Gerente o Director General o Secretario General ejecutivo...?) hechos público para conocimiento de la afición. Y en la andadura, además de suerte, el aliento cazurro de «las 3 bes»: Bocación, Bista... y Buevos.