DE BLANCO
Guti, otro español clave
APARECE EL futbolista español siempre en el Real Madrid en los momentos clave. Hoy le alumbran los focos a Guti. Antes, fueron otros. En su momento fue Raúl, quien con un partido de altos vuelos, tumbó al Roma en Europa y salvó una eliminación prematura de la Liga de Campeones, que habría desviado de forma alarmante el presupuesto del club. Raúl salvó la economía en su día. Caer a la primera en Europa no estaba contemplado en los libros de contabilidad y eso salvó al conjunto del primer revés. Luego ha sido Iker Casillas, con una actitud impagable, el que dio y da la cara. En los momentos difíciles surge el «sector duro» del madridismo en el vestuario. Aquellos que han jugado ya contra el Barcelona veinte veces en categorías inferiores antes de disputar un gran clásico que se televisa al mundo entero. Auquellos que sienten el escudo del club que le paga como ninguno, porque lo llevan dentro desde cuando sólo eran unos aspirantes y jugar en la primera plantilla un sueño. Es cuando se le da una ocasión a la gente de casa cuando este perfil de futbolista no falla. Le ocurre a Francisco Pavón, notable desde que actúa de titular por lesiones o sanciones de los titulares, y que emerge como un galáctico cualquiera. En esta segunda vuelta, los españoles han sido clave para levantar a un equipo que se desangraba. Oportunos fueron Míchel Salgado la semana anterior con su gol al Villarreal e Iván Helguera, también listo para aparecer en situaciones de caos. Ahora, a pesar de que la situación continúa siendo difícil y complicada porque no dependen sólo de su esfuerzo, todavía mantienen la esperanza. En algún momento, desde algún sector, parecía que los españoles pintaban poco en el actual modelo del Real Madrid. Ellos, con hechos, han demostrado que un Madrid sin futbolistas españoles es algo impensable, algo artificial. Alguno más, que viene de abajo como Juanfran, se mordía el pasado sábado las uñas en Anoeta, queriendo ayudar porque es madridista de verdad, de los que se van a la cama sin cenar cuando pierde el Madrid, y es que al igual que los anteriores lo han mamado desde pequeños. El núcleo duro del madridismo ha tomado el mando en la recta final. Lo tienen muy difícil para mitigar el gran año del FC Barcelona, pero este puñado de futbolistas, que siente de verdad el escudo, quiere acabar la Liga con dignidad, y para ellos están dando los pasos necesarios. Luego, el final será otra cosa.