Alberto García reaparece hoy en una gran cita tras dos años ausente por una sanción
Los representantes españoles en las pruebas de 800 y 5.000 hablaron de sus perspectivas antes de debutar en los campeonatos del mundo. El último en comparecer fue Alberto García, quien, curiosamente, fue reclamado antes de salir de la villa para someterse por sorpresa a un control de orina y sangre. El madrileño, que estuvo dos años sancionado por dopaje, reaparece este jueves en una gran competición internacional. «No tengo nada que reivindicar», dijo, muy susceptible en su encuentro con la prensa, el fondista, quien aseguró que si logra un puesto de finalista en los 5.000 -primero tiene que superar las eliminatorias- habrá regresado al estatus que alcanzó antes del escándalo. «Tras dos años sin competir es complicado ponerte una meta. Sólo quería hacer una buena marca, lo logré (13:10.73) y meterme en el Mundial, también lo conseguí; ahora quiero ser finalista y si lo logro volveré a estar igual que hace tres años», así explicaba sus pretensiones en Helsinki el atleta de 33 años. En la reunión de Roma logró su séptima mejor marca de siempre en un 5.000. Eso le devolvió la confianza, aunque después se sucedieron algunos problemas. Una fuerte rozadura en el pie invitaba al descanso, pero en ese preciso instante, ahora que había vuelto a la escena, no quería ceder nada.