España debutará ante la Ucrania de Shevchenkoel catorcede junio
La fortuna sonríe a los de Luis Aragonés y sitúa además a Túnez y Arabia Saudí en su camino
España resultó afortunada en el sorteo del Mundial. La suerte sonrió a la selección, porque Ucrania, Túnez y Arabia Saudí serán sus rivales en la primera fase, en la que España debe confirmarse como primera de grupo ante tres equipos muy inferiores. En octavos de final esperarían, si se cumplen los pronósticos, Suiza o Francia. Debutará, además, contra el rival más fuerte de su grupo, la Ucrania de Shevchenko, el 14 de junio en Leipzig, cinco días después del partido inaugural que disputarán Alemania y Costa Rica en Múnich. El equipo de Luis Aragonés fue uno de los cabezas de serie que tuvo un sorteo más favorable. Otros, como Argentina, Italia e Inglaterra, quedaron encuadrados en grupos muy poderosos, especialmente los sudamericanos, contra Costa de Marfil, Serbia y Holanda. Ya desde el comienzo del sorteo todo se le puso de cara a España, cuya bola fue la última en salir entre los cabezas de serie y pudo comprobar así cómo quedaban fuera de su camino los rivales más temibles. Del segundo bombo se libró de Costa de Marfil y Paraguay y agradeció que tocase Túnez (el 19 de junio en Stuttgart). Del tercero, el de los europeos, evitó a Holanda y la República Checa y sólo le quedó esperar a ver si le correspondía Suiza o Ucrania. Y del cuarto, el más asequible, también evitó a Estados Unidos y su última duda fue saber si tocaría Corea del Sur o Arabia Saudí. La selección coreana que la despidió del Mundial de 2002 cayó en el grupo de Francia, y entonces supo que el débil equipo árabe sería su último enemigo el 23 de junio en Kairserlautern. Así, España afrontará una de las primeras fases a priori más fáciles de su historia. A todos dejó felices el bombo. Si se cumple la lógica, la selección de Luis Aragonés se clasificará como primera del grupo H y deberá jugar los octavos contra el segundo clasificado del grupo G, que debería ser Suiza, a no ser que Francia cediese el liderato. El peor rival estaría en el cruce maldito de cuartos, porque si España no falla y Brasil queda primera de grupo, se las vería contra una selección pentacampeona del mundo que está en un nivel superior. Pero para llegar hasta ahí el primer paso debe ser derrotar a una selección que depende en exceso de Shevchenko y no dispone de muchos más recursos. España ya se midió a Ucrania en la clasificación para la última Eurocopa y es un equipo muy asequible para el equipo hispano, aunque juegue a la defensiva y a la contra para el gran goleador del Milan. El destino ha querido que España se estrene en Leipzig, después de tener más días de descanso que otras selecciones. Tras medirse a Ucrania, dispondrá de cuatro días para preparar el que se presupone un cómodo encuentro contra Túnez, que pese a ser el vigente campeón de África no cuenta con la clase, la fuerza física ni la capacidad de resolución de Costa de Marfil. Con otros tres días de descanso cerrará la primera fase con la desconocida Arabia Saudí, a la que le falta calidad y también potencia física. Luego, con los deberes cumplidos, habría tiempo para pensar en el enfrentamiento con Suiza, también accesible para los españoles.