La arena reta a Alonso en el debut
Pese a esta dificultad, el español señala que siempre conduce al límite de sus posibilidades
Fernando Alonso es el principal foco de atención en vísperas de que el próximo domingo arranque el Mundial de Fórmula 1 en el atípico circuito Bahrein, donde el asturiano firmó el curso pasado su segunda victoria de la temporada, tras la lograda en Malasia. El Gran Circo no se inaugura esta vez en Melbourne porque allí se celebran los Juegos de la Commonwealth. Antes de partir hacia Bahrein, donde Alonso confía en sentar las bases de otra temporada, el ovetense se sinceró en la web de Renault y afirmó, sin ambages, que su única meta es firmar su segunda corona mundial. Alonso comienza satisfecho porque cree que el equipo ha hecho «un buen trabajo» con el coche y, según lo visto en los entrenamientos invernales, el R26 «parece muy competitivo». «Hemos completado muchas vueltas en todo tipo de circuitos y condiciones. Ahora, ha llegado el momento de medir nuestras fuerzas con los rivales en la primera carrera. Hemos hecho el máximo, así que afronto tranquilo este inicio de temporada», añade. Tras cuatro meses alejado de la competición, Alonso ansía ver de nuevo a la gente en las tribunas y «volver a sentir la emoción de la Fórmula 1, ahora como campeón». Dice no sentirse más presionado por el hecho de defender el título y se muestra «orgulloso» de poder lucir el número 1 en su coche. Asume que los Renault serán los rivales a batir desde el primer momento, pero deja claro que Honda, Ferrari y McLaren han demostrado que están ahí y pueden ganar ya en Bahrein. En sus pronósticos sobre el Mundial, no elude su condición de principal favorito. «Es muy complicado ganar un Mundial y necesitas que muchas cosas funcionen a tu alrededor para tener esa opción. El año pasado empecé la temporada soñando con ganar una carrera y estar habitualmente en el podio, pero al final ganamos el título. En el 2006 creo que tenemos un coche competitivo, así que mi único objetivo es repetir». A pesar del cambio a los motores V8, Alonso no ha tenido que modificar su estilo de pilotaje porque no ha encontrado grandes diferencias. «Sigo intentando ir siempre al límite», proclama. Precisamente, en relación al nuevo motor cree que, aunque las pruebas comenzaron tarde, a mediados de enero, se ha mostrado «fiable y con muy buen rendimiento». El gran campeón también se encuentra encantado con los neumáticos Michelín, desarrollados en función de la nueva reglamentación. «Contamos con un súper neumático al que no afecta si las temperaturas son altas o bajas. Ofrece un buen rendimiento y una buena consistencia y confío en que siga siendo el mejor del Mundial este año», sostiene. Los pilotos se encontrarán en Bahrein un nuevo formato de calificación que, a juicio de Alonso, no supondrá mucho cambio para los pilotos, pero sí un desafío para los equipos y los ingenieros, que «tendrán que buscar la estrategia adecuada y trabajar muy rápido». «El año pasado sólo teníamos una oportunidad de vuelta rápida; ahora dispondremos como mínimo de tres para marcar un buen tiempo. Los pilotos siempre tenemos que hacer el máximo, pero creo que sólo habrá una vuelta en cada parte de la sesión en la que el coche se encuentre en perfectas condiciones. Así que este cambio de formato tampoco ha alterado mucho nuestro trabajo». La arena y el viento, problemas Sobre el papel, Alonso cree que la principal dificultad con la que se toparán los pilotos en Bahrein, al margen de las elevadas temperaturas que dificultan el sistema de refrigeración preparado por los ingenieros, es la arena que rodea el circuito y que el viento deposita sobre la pista. «Esto provoca que la sensación al volante sea bastante compleja, ya que cuando encaras una curva no sabes qué condiciones te vas a encontrar y si contarás o no con suficiente adherencia». Estas son las sensaciones de Fernando Alonso a escasos días del comienco del Mundial de Fórmula 1 en Bahrein.