SIN AFANES POLÉMICOS
En el recuerdo
EL INICIO DE la semana nos trajo una nota luctuosa, la muerte de Gerardo Coque, recogida en la prensa deportiva nacional, con una reseña breve. En ella sedecía muy sucintamente su ser y su estar como jugador de fútbol y como hombre. Poco, muy poco para una figura de extraordinario relieve en lo deportivo y en lo sentimental. En lo deportivo, que es lo que nos concierne e importa, se resumía su carrera como jugador hecho en las filas del Valladolid, su traspaso al Atlético de Madrid y su retorno al equipo de su ciudad natal para realizar diversas tareas, entre ellas la de entrenador. Poco muy poco, para un gran jugador cuya dimensión, medida en los crematístico, era lo único que se daba como aval de su importancia. Fue el primer jugador en la historia del fútbol español que alcanzó el millón de pesetas en su traspaso al Atlético de Madrid. Un millón de pesetas de entonces, rasero por que se pasaba a la categoría de máxima de millonario. Pero lo que ha hecho que me sumergiera en el túnel de tiempo, reavivando la pantalla del recuerdo, fue el hecho de no mencionar su paso por la Cultural; porque Gerardo Coque fue no solo jugador en el equipo leonés, sino también entrenador, circunstancia que se ha dado en no muchas ocasiones, tales las de Galárraga, Vallejo, Félix o Paco Suárez; éste lo fue todo en el equipo: jugador, entrenador y directivo; o sea cocinero y fraile. Gerardo Coque llegó a la Cultural fichado por Demetrio Villalón, un excelente presidente que antes lo había evidenciado dirigiendo al Júpiter Leonés, de tal suerte que ello fue el aval que le llevó a la presidencia culturalista. Se encontraba la Cultural en Segunda División y había realizado una excelente temporada. Coque en un equipo del que recuerdo la delantera formada por Revuelta I, Coque, Raúl, Mundo y Castro. No fue la temporada tan propicia como la anterior; todo lo contrario ya que descendió. Y en ese retorno a Tercera fue cuando Coque cogió las riendas del equipo como entrenador. Otros jugadores de aquella época fueron Vallejo, Félix, Puente y Mambrilla. Muchas anécdotas, muchas vivencias en el recuerdo. En el partido entre emisoras Pereletégui eligió a Coque; yo a Mantecón. Técnica contra fuerza. Pues bien, mientras Coque tuvo cuerda nos trajo de cabeza, por la calle de la amargura. Uno tan inconsciente como osado, asumió la tarea del marcaje a Gerardo. La primera vez que me encaró, me hizo un quiebro que no sólo me rompió la cintura sino también los riñones. Coque, un extraordinario jugador. Coque en el recuerdo.