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El Barcelona entrega el liderato
La alarmante falta de definición de los azulgrana les lleva a empatar ante el Betis y a ceder la liga

El valencianista Moretti celebra su gol con Joaquín
El Barça perdió el liderato de la Liga tras empatar víctima de su alarmante falta de definición ante un Betis que se llevó un empate del Camp Nou gracias a un gol de Sobis al límite del tiempo reglamentario. Los azulgrana volvieron a exhibir su escasez de instinto letal para servirle la primera plaza en bandeja al Real Madrid. El golpe final redundó las carencias de un Barça que tuvo un inicio de partido a pedir de boca. A los azulgrana les sentó de perlas la picardía inicial de Deco combinada con la inocencia de Melli. El verdiblanco se pasó de revoluciones provocando la caída del azulgrana en el área visitante. La contribución de Ronaldinho convirtiendo la pena máxima calmó cualquier revolución en las gradas del Camp Nou. Rijkaard respiraba desde el banquillo. Su equipo había necesitado cinco minutos para recuperar el liderato. Esa acción atemperó los ánimos. Bajo la batuta de Andrés Iniesta, el Barça iba ganando una pizca del crédito perdido en Getafe. El equipo mostraba intensidad y sobre todo compañerismo ante un Betis bien situado sobre el césped pero algo rácano en ataque. El Barça utilizó los primeros treinta minutos para ganar confianza. El último cuarto de hora de la primera mitad lo utilizó para reverdecer laureles, ofreciendo un amplio abanico de recursos ofensivos que siempre chocaban con su reiterada falta de pólvora. Los azulgrana desperdiciaron hasta cinco ocasiones de entidad. Algunas por falta de puntería, otras por exceso de celo, y el resto por las intervenciones de un Contreras providencial como en una felina chilena de un Samuel Eto'o hiperactivo. Incapacidad Tanta incapacidad para cerrar el marcador recordaba los últimos envites de los azulgrana en el Camp Nou. Al Barça le cuesta tanto definir que cualquier acción del rival le puede costar un serio disgusto. Esta vez no hizo falta que el Betis exhibiese alguna cualidad ofensiva. Bastó un clamoroso fallo de Thuram para que Fernando se plantase sólo ante un Valdés que reaccionó con celeridad para evitar el empate visitante al filo del descanso. El paso por el vestuario apagó los plomos ofensivos azulgrana. El Betis incrementó su intensidad en la presión ajustando la distancia entre sus líneas. Ese mínimo retoque verdiblanco adentró al Barça en el mismo túnel de siempre. Tras su exhibición sin premio volvió a las andadas con un juego insulso, adoleciendo además de un preocupante bajón físico. Luis Fernández atacó la evidente flojera azulgrana introduciendo piezas de más calado ofensivo como Assunçao, Sobis y Robert. Sus maniobras resultaba infructuosas. Aunque Valdés seguía inédito, Rijkaard contraatacó reforzando la medular con la entrada de Edmilson por un desaparecido Ronaldinho. El retoque del técnico holandés igualó las fuerzas para adentrar el duelo en la incertidumbre del marcador. Todo ello pese a los múltiples esfuerzos de un Eto'o tan espléndido en el desgaste físico como errático en sus oportunidades. Tanta desfachatez ante la meta adversaria le iba a costar muy caro al conjunto azulgrana. Tras un primer susto bien resuelto por Valdés, la pillería de Assunçao al sacar con rapidez una falta le sirvió a Sobis para hacer estallar la rabia del Camp Nou. El tanto del brasileño a un minuto del final le birlaba el liderato a un Barça al que su falta de puntería le puede costar la Liga. El Sevilla, que también sacó adelante el sábado un difícil encuentro ante el Recreativo de Huelva por 2-1, demostró que sigue siendo un claro aspirante al título. Sólo le separan dos puntos de la cabeza y el equipo de Juande Ramos, pese a tener por delante las finales de la Copa de la Uefa y de la Copa del Rey, es un bloque ambicioso y poderoso como para no rendirse nunca. Lo mismo le ocurre al Valencia, cuya victoria sobre el Zaragoza por 2-0, fraguada en la buena actuación del joven internacional David Silva, le sirve para refrendar sus opciones de aspirar al título (está a cuatro puntos) y para dejar fuera de la pugna por la Liga de Campeones al conjunto aragonés. El Atlético de Madrid del mexicano Javier Aguirre recurrió a la inspiración de su capitán, Fernando Torres, para sacar partido a la resaca copera del Getafe y hacerse con una victoria por 1-4 que le afianza en la zona de la Copa de la Uefa, con cuatro puntos de diferencia sobre sus perseguidores, ahora Recreativo y Villarreal, que consiguió el mismo resultado que los rojiblancos en Pamplona ante el Osasuna, donde Diego Forlán consiguió el segundo triplete uruguayo de la jornada tras el conseguido por Walter Pandiani en el Santiago Bernabéu, aunque a este no le valió de nada. El Racing de Santander despertó de su sueño europeo víctima de un Mallorca efectivo en el segundo periodo, en el que Fernando Navarro y el venezolano Juan Arango firmaron el 0-2. En la lucha por la supervivencia, la Real Sociedad arrebató al Gimnástic los tres puntos y el oxígeno que tanto necesitaba el cuadro tarraconense, al vencer por 1-3, lo que deja a los vascos a cuatro puntos de la salvación, igualados con el Celta, y a los tarraconenses más que hundidos a diez. Tampoco transmite nada bueno el Celta del búlgaro Hristo Stoichkov, que cayó por 1-2 en su feudo de Balaídos ante otro equipo que lucha por la salvación como el Levante, que dispone de seis puntos de margen gracias a los goles del argentino Gustavo Reggi y el ghanés Mustapha Riga. El Athletic de Bilbao no acaba de escapar realmente de la quema. No pudo con el Deportivo en San Mamés (1-1) tras adelantarse y su ventaja de cuatro puntos, aunque importante, es todavía corta sobre Real Sociedad y Celta como para relajarse. A mucho más le supo el empate al Betis en el Nou Camp, lógicamente. El cuadro del hispano-francés Luis Fernández también camina despacio pero este resultado le puede dar mucha confianza para esta recta final de la temporada.