Fútbol | Primera División
El Barça cumple con su trabajo ante el Nástic pero no pudo enmendarse
Los culés cumplieron demasiado tarde con su obligación y empataron a puntos con el Madrid

El delantero brasileño del Barcelona Ronadinho abandona con tristeza el campo del Nástic
El Barça solventó sin problemas su visita a Tarragona al derrotar con suma facilidad al Nàstic. Los azulgrana cumplieron demasiado tarde con su obligación, lo que les privó de sumar su tercer título consecutivo, teniéndose que conformar con la segunda posición, empatado a puntos con un campeón que se llevó la Liga gracias al goal average particular. Los azulgrana no dejaron ningún resquicio a la duda como les había pasado ante el Betis y el Espanyol cuando Sobis y Tamudo les amargaron la noche. Saltaron dispuestos a dejar sentenciado el partido por la vía rápida. Lo hicieron en menos de 40 minutos. Rijkaard tejió el equipo de gala esperado que sus jugadores no le volvieran a fallar. No lo hicieron porque los azulgrana querían agotar sus últimas opciones de conquistar la Liga ante un rival que tampoco le opuso excesiva resistencia. Un Nàstic descendido que reflejó en pocos instantes todos los males de su esqueleto. El Barça tardó veinte minutos en abatir cualquier resistencia. La conexión entre Ronaldinho y Eto'o lideraba el ataque azulgrana. El camerunés había alertado la meta local con un cabezazo que se estrelló en el palo de Rubén Pérez. Un minutos después una preciosa pared entre Xavi y Messi la empujaba al fondo de la red un Puyol ubicado como inesperado goleador. Tras el gol del capitán, el primero de la temporada, el Barça no cometió el error de antaño. Los azulgrana se obcecaron en cerrar el partido. Lo consiguieron en dos arranques de genio de sus estrellas. Messi apuntó primero con un eslalon cerciorado con su bota izquierda. Ronalinho se sumó al argentino clavando una falta directa ante la colaboración de un Rubén Pérez mal colocado. Al Barça le sobró el resto del partido. Desde el banquillo, Márquez, Belletti y Ezquerro soplaban con gestos al resto de sus compañeros la momentánea victoria del Mallorca. El Nou Estadi les acompañaba en una noche repleta de transistores. Mirando al Bernabéu Los jugadores azulgrana intentaron vivir la segunda mitad alejados del Bernabéu ante un Nàstic rendido a la evidencia. El Barça convirtió el Nou Estadi en un rondo gigante. La insistencia de Eto'o no tenía premio. En cambio, uno de sus disparos lo aprovechaba Messi para empujar el esférico a puerta vacía robándole el tanto a su gran amigo Deco. El banquillo del Barça se agitaba. El Madrid había empatado. Ya casi nadie estaba pendiente del césped. Un escenario que dejaba tan sólo anécdotas. El más que probable último partido de Motta y Ezquerro como azulgrana o una espectacular chilena de Ronaldinho que no encontró portería. La noticia estaba lejos de Tarragona. Las caras de los jugadores azulgrana reflejaban el adiós al título. Los postreros tantos de Grahn y Zambrotta pasaron casi desapercibidos. Mínimo goleado y sin título Desde la temporada 1992-93, la del Dream Team proclamado rey de Europa un año antes, el Barcelona no acababa una Liga invicto en el Camp Nou, aunque ese dato histórico no conlleva esta vez la consecución del título, ni siquiera después de haber sido el equipo más goleador del campeonato (78 tantos) y el que menos goles ha encajado junto al Getafe (33). Catorce años después de que los azulgrana conquistaran aquel trofeo liguero a las órdenes de Johan Cruyff, el equipo que ahora entrena Frank Rijkaard repite pleno sin derrotas como local, pero esta vez sin festejos. La culpa de la extraña combinación entre proclamarse invicto y quedarse sin título proviene probablemente de los empates firmados en casa. Dos de esas tablas, ante el Betis (1-1) y Espanyol (2-2) se apuntan como decisivos, ya que el primero dejó a los azulgrana sin un liderato del que habían presumido casi toda la temporada y el segundo les impidió recuperarlo en la jornada que se consideraba clave por el difícil desplazamiento a Zaragoza del Real Madrid. El Barcelona ha sumado esta temporada 47 puntos en el Camp Nou y la finalizará invicto como sucedió en la campaña 1992-93 y, anteriormente, en la 1984-85, en la que el equipo acabó también campeón, en aquel caso a las órdenes del británico Terry Venables. El balance de esta temporada en el Camp Nou es de catorce victorias y cinco empates, aunque los más dolorosos han sido los encajados ante Betis y Espanyol. Los otros tres conjuntos que puntuaron en feudo azulgrana fueron el Valencia (1-1), el Atlético de Madrid (1-1) y el Real Madrid (3-3).