Diario de León

Tour de Francia

El alumno vence al maestro

Gert Steegmans, el ex lanzador de Robbie McEwen, se impuso a su líder en la llegada a Gante al desenvolverse con maestría en un final de carrera complicado por la lluvia La et

Fabián Cancellara se coloca el jersey amarillo de líder en el podio

Fabián Cancellara se coloca el jersey amarillo de líder en el podio

Publicado por
Benito Urraburu - gante
León

Creado:

Actualizado:

«Están siendo unas etapas muy bonitas, con mucho público, pero muy peligrosas. Le gente se mete en la carretera y crea mucho peligro». Fabian Cancellara, el líder, conservó la túnica dorada, el maillot amarillo, y acabó lleno de golpes, con magulladuras. Fue uno de los cerca de 50 corredores que se vieron inmersos en una caída masiva, una verdadera montonera, que se produjo a dos kilómetros de una llegada que se convirtió en una cuestión de familia dentro del equipo Quick Step. Gert Steegmans, un corredor de 26 años, le dejaba sin galones a Tom Boonen, que dio la impresión de frenarse un poco para permitir que su lanzador ganase. Steegmans, un flamenco nacido en la región de Limburgo, rivalizaba con Boonen en sus tiempos de juveniles y aficionados y le ganó unas cuantas carreras. En profesionales la cosa cambió bastante. Cogieron caminos y equipos diferentes. En realidad hasta este lunes no se unieron, puesto que el vencedor en Gante, que mide 1,90 y pesa 82 kilos, ha cubierto sus primeras cinco temporadas como profesional en el equipo Lotto, que ahora se llama Predictor. Vive en Mónaco y le gusta tunear coches. Era el lanzador de Robbie McEwen hasta que una buena oferta económica del Quick Step le hizo cambiar de colores. Ese cambio resultó sonado en Bélgica el pasado invierno, donde los clanes ciclistas son muy fuertes. Etapa por fases «McEwen no me necesita a mí para ganar una etapa. De los doce triunfos que lleva en el Tour ha logrado dos conmigo y diez sin mí». Una estadística demoledora para un corredor que fue fichado para lanzar a Boonen y que ha aprovechado la primera oportunidad que se le ha presentado en un escenario único, el del Tour de Francia. Quick Step se desenvolvió con maestría en un final de carrera complicado, al que la lluvia añadió todavía más peligrosidad, en una etapa que tuvo tres fases muy diferentes. La primera de ellas fue la escapada en la que estuvo el corredor de Euskaltel Rubén Pérez, junto a Cédric Hervé (Agritubel) y Marcel Sieberg (Milram). La segunda, la caída que tuvo lugar a dos kilómetros de la llegada, y luego el sprint, donde la situación resultó totalmente diferente a lo que vivimos en Inglaterra. Ese percance dos kilómetros antes hubiera tenido otras consecuencias, puesto que el tiempo perdido se habría contabilizado. El grupo, que iba unido con todos los hombres importantes delante, se descompuso, primero, se cortó, después, y dejó un reguero de ciclistas en la carretera. Fueron mayoría los que pararon hasta que se despejó el panorama de bicicletas y cuerpos desparramados. Ongarato (Milram) le pegó con la rueda a Quinziato (Liquigas). Con el suelo mojado, el lanzador de Petacchi siguió hacia delante, mientras que el corredor de Liquigas patinó y produjo un efecto dominó, que se complicó por las presencia masiva de aficionados que estaban metidos en la carretera. Entre belgas quedó la gloria en Gante, la ciudad natal del presidente del COI, Jacques Rogge.

tracking