El Conquense dio un aviso de lo que puede suceder de ahora en adelante

Este año habrá que luchar por el balón hasta cuando no esté en juego
Los que pensaran que la Deportiva iba a tener un camino de rosas esta temporada están equivocados. En torno al conjunto de Amaral se está creando una aureola entre todos los rivales del grupo, e incluso en el resto de los equipos españoles de Segunda División B que no ayuda mucho a los blanquiazules. En cierto modo ya se esperaba. El hecho de haber militado en Segunda y de haber confeccionado una plantilla de tanto potencial, unido a la excelente racha de resultados que se están cosechando, convierte a los bercianos en uno de los objetivos para todos sus rivales. Ganar a la Ponferradina es un honor que todos persiguen y ya se está viendo que no hay ningún partido sencillo, incluido aquel que abrió el campeonato contra el Logroñes y cuyo resultado ha sido el más holgado de cuantos ganó la Deportiva este año. Lo sucedido contra el Conquense es sólo un aviso de lo que aguarda en adelante. El domingo en Tafalla el Peña Sport volverá a dejarse la piel por tener el honor de ser el primer equipo que derrote a las huestes de Amaral y si no lo logra, sucederá otro tanto al domingo siguiente. Es el precio a pagar por ir de «gallito» en esta competición tan compleja. De cualquier modo, será mejor estar preparado para la derrota porque al fin y al cabo lo realmente importante debe llegar allá por el mes de junio, no ahora.