Los colegiados bercianos superaron con nota las pruebas físicas realizadas el pasado 1 de noviembre
El pasado 1 de noviembre actual, el colectivo arbitral de la Subdelegación del Bierzo de Fútbol realizaron las obligatorias pruebas físicas en las instalaciones del campus universitario de Ponferrada. De los cuarenta colegiados que componen la plantilla arbitral acudieron a realizar la prueba un total de treinta, no pudiendo asistir la gran mayoría de los ausentes por problemas laborales. Nemesio Tomás, presidente del Subcomité Berciano de Árbitros de Fútbol, mostró su satisfacción por la buena forma física mostrada por todos los colegiados a lo largo de las pruebas realizadas. Tomás también manifestó que, «pese a ser corto el número de colegiados con los que cuento, lo ideal sería llegar al menos a cincuenta árbitros, estoy satisfecho con el número que hemos alcanzado, porque no hay que olvidar que es muy difícil captar colegiados entre los aficionados al mundo del fútbol, porque la gente no quiere realizar tan ingrata tarea, lo que se nota a la hora de poner en práctica campaña de captación de árbitros de fútbol». El máximo responsable del colectivo arbitral en El Bierzo también se mostraba muy satisfecho por el nivel alcanzado por sus colegiados, al contar con un árbitro en Segunda División A (José Luis González González), con posibilidades de poder llegar a la máxima categoría del fútbol español; uno en la Segunda División B (Víctor González González); uno en la Tercera División (Alejandro Fernández Pérez del Río); y dos en la Primera División Provincial de Aficionados (Quindós Macías y García Pérez), todo un éxito para un subcomité. Nemesio Tomás espera poder incrementar paulatinamente el número de colegiados hasta alcanzar, al menos, la cifra de cincuenta, con cuyo número podría sacar adelante las competiciones de la Subdelegación Berciana de Fútbol, evitando en lo posible que haya árbitros que tienen que dirigir dos, tres y hasta cuatro partidos en un fin de semana para poder llevar a buen puerto todas las competiciones, además de poder cubrir las designaciones en categorías superiores, casos de Tercera División y 1.ª División Regional de Aficionado, en las que no sólo pierde al árbitro principal del encuentro, sino que a todo el trío, lo que obliga a repetir actuación en mayor número de partidos a más árbitros de los deseados. Pese a ello, y dado el sacrificio de los árbitros a los que les toca repetir cada fin de semana, Tomás se muestra satisfecho por todo ello y por no tener que parar ninguna competición por falta de colegiados para dirigir los partidos.