Rijkaard, se tambalea
«El mismo mamoneo del año pasado». Esa es la frase de los directivos del Barça críticos con el técnico para definir la actual situación deportiva. Laporta le culpa del mal juego fuera de casa
La situación deportiva por la que atraviesa el Barcelona en este primer tercio de Liga ha destapado desde parte de la directiva del club un discurso muy crítico respecto al equipo en general y, en concreto, con la labor del técnico, Frank Rijkaard. Algunos directivos comparan el momento actual con el vivido al final de la temporada anterior y que algunos definen como «el mismo mamoneo del año pasado». Con esta expresión se hace referencia desde el club a la indolencia que creen que afecta a parte del equipo y cuerpo técnico barcelonista, estado de ánimo que se considera que el año pasado afectó determinantemente para que el Barça perdiese la tensión en los últimos partidos de Liga y no fuese capaz de revalidar por tercer año consecutivo el campeonato. Además, al entrenador se le continúa criticando que no ofrezca soluciones deportivas al juego del Barcelona y «que siga consintiendo muchas cosas a algunos jugadores», según ha precisado un directivo que quiere mantenerse en el anonimato. Según consultas efectuadas por Efe a miembros de la junta del Barcelona, la figura de Rijkaard está en el centro del debate y también la actitud de muchos de los jugadores en este inicio de Liga, en el cual las salidas del equipo fuera del Camp Nou se han saldado con actuaciones muy criticadas, como el pasado sábado, cuando sumó una nueva derrota, esta vez en el campo del Getafe (2-0). La representación de la directiva consultada hace suya la afirmación del presidente del Barcelona, Joan Laporta, quien en las últimas semanas, y en círculos privados, se ha mostrado muy crítico con el trabajo de Rikjaard y el de sus futbolistas. El enfado del presidente del Barça es tal que ha llegado a definir la situación por la que atraviesa el equipo como de «mamoneo», expresión que ha repetido en diferentes ocasiones. Laporta está muy preocupado debido a que la actitud que denuncia a sus colaboradores puede conducir a la entidad a vivir el fracaso del final de la temporada pasada. Una vez concluida la Liga anterior, Laporta inició una dialéctica muy dura contra los jugadores y habló de que el club se había instalado en la «autocomplacencia».