El Madrid sólo paró al Begar a base de triples (96-80)
Bullock y Smith estropearon el trabajo de los leoneses, que llegaron a ir siete puntos arriba Lo mejor | Lo peor
Los triunfos en ACB se fraguan en buena parte en la defensa y esa virtud de la que el Begar es un consumado especialista dejó ayer huérfanos a los leoneses en los instantes decisivos, y eso, ante el Madrid es sinónimo de derrota. Pero la película del pulso entre los blancos y los leoneses vivió otros derroteros buena parte de los minutos, guión que hacía presagiar algo mejor para los de Aranzana, un triunfo por el que en este comienzo de Liga están pujando con desigual fortuna. Como si fuera un preludio de lo que en los restantes minutos iba a pasar, el Grupo Begar fue más eficaz en el salto inicial y aunque en su primer intento no logró acertar con el aro rival en el segundo Hughes obraba la primera ventaja para los de Aranzana que en los primeros diez minutos fue habitual. Seguros en defensa con Thompson, Hughes y la inestimable ayuda de Evans, los de Aranzana encontraron además el acierto de Rick y Bulfoni lo que les posibilitó rentas de hasta siete puntos (8-15 y 10-17). Sólo la mano de Bullock y Smith evitó que la herida fuera mayor posibilitando incluso que el marcador se comprimiese en el 16-17. Pero el Grupo Begar no estaba dispuesto a perder una oportunidad de oro y Thompson colocaba el 16-19 con el que se cerraba el primer cuarto. La segunda entrega apenas varió su discurso. Mejor en defensa que en ataque, madrileños y leoneses empezaron una frenética carrera de intercambio de canastas, aderezadas con minutos de desaciertos en el que el Madrid parecía encontrarse más a gusto. Fruto de ello fue el empate a 21 y la posterior primera renta nacida de dos triples consecutivos de Tunçeri. Si hasta ese momento la respuesta leonesa había sido inmediata, tres ataques errados llevaron a los locales a situar el electrónico en 34-27. La luz de alarma se había encendido y Aranzana no tuvo más remedio que pedir tiempo muerto. Sus instrucciones dieron resultado y al menos la temida sangría se quedó en un 36-32 que mantenía las opciones intactas para el Begar. Evans fue el primero en remarcar las aspiraciones de los leoneses con una canasta a las primeras de cambio y segundos más tarde Hughes situaba al Begar a un solo punto (38-37). Y ese margen, junto al 40-39, fue el más cercano que tuvieron en la tercera entrega del partido. Tunçeri, Bullock y hasta Pelekanos empezaron asestar un golpe tras otro en forma de canastas que suponían rentas ya considerables. La intensidad empezaba a diluirse y el acierto era cada vez menor. Y en esa los de Plaza lograban asegurarse la tranquilidad alcanzando un claro 57-43 y un posterior 59-45 que, dado su potencial, hacía muy complicada la re montada. Y menos con diez minutos por delante y un 65-52 en el electrónico. Los últimos diez minutos fueron un querer y no poder por parte del Begar cuya herida no parecía cicatrizar y menos con un Smith demoledor desde la línea de 6,25. A cada canasta de los leoneses el americano respondía con un triple y así es imposible hacer nada. Con 87-71 y el partido visto para sentencia el Begar intentó la proeza. Pero su deseo se topó con la realidad de un Madrid al que ayer le salieron muy bien las cosas.