| Kárate | Recompensa a un esfuerzo de años |
Un cinturón negro de apellido Toral y con sello del Okinawa
Pablo, alumno del Okinawa, logra en Salamanca el cinturón negro tercer Dan, premio más alto en la historia del gimnasio astorgano; Alba Fernández y Borja Corredera también lograron sus objetivos

Pablo Toral, haciendo un movimiento, puede presumir de haber alcanzado el cinturón negro tercer Dan
De sus 24 años lleva 18 practicando kárate, los últimos nueve a las órdenes de todo un referente en León, el maestro Manuel Ortega. En el gimnasio astorgano Okinawa ha logrado subir peldaño a peldaño en este arte marcial hasta el punto de haber logrado hace unos días el cinturón negro Tercer Dan en Salamanca y ante un número de aspirantes contrastados. Pablo Toral, como se llama, es policía nacional y a su faceta profesional une una pasión encomiable por el kárate que junto al perfeccionamiento físico también supone el mental. Así se lo han inculcado todos sus profesores en especial con el que lleva más tiempo, Manuel Ortega. El citado cinturón es sin duda alguna el mejor premio a su dedicación aunque no el último ya que según su maestro, el aprendizaje aún continuará para ir mejorando día a día y, con ello, superar metas. Esta supone además el más alto galardón que ha recibido un alumno de un gimnasio, el Okinawa, que desde hace tiempo desarrolla su actividad en la capital maragata y que ha logrado formar a decenas de alumnos logrando además triunfos y puestos de honor en cada una de las citas deportivas en la que está representado, la última en pasado autonómico celebrado en Ponferrada. En la cita de Salamanca otros dos integrantes de la escuela de Ortega, Alba Fernández y Borja Corredera alcanzaron el cinturón negro infantil. Otro logro más para un centro que mantiene el mismo espíritu de sus inicios en el que el deporte y la formación personal aúnan caminos y fines.