Diario de León

Baloncesto | Liga ACB

Un amargo desenlace que ya se vivió ocho años antesUn transitar con similitudes al de la campaña 99-2000 y otra vez once jugadoresdesoladosEl Estudiantes, otro histórico a un paso de bajar a la LEB por primeravez

El Begar llora su descenso al purgatorio de la LEB como ya ocurrió el 24 de abril del 2000

Aranzana vio el descenso del año 2000 en el banquillo del Fórum

Aranzana vio el descenso del año 2000 en el banquillo del Fórum

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Miguel Ángel Tranca - enviado especial | girona m.á.t. | girona
León

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El último hilo de esperanza para el Begar en la ACB se diluyó ayer con su derrota en la pista del Girona y los triunfos de Manresa y Fuenlabrada. Este escenario que tan buenos recuerdos le ha reportado a los leoneses en su caminar por la mejor liga de Europa y en el que hasta seis veces ha cantado victoria, se convertirá en el que vio como once jugadores se despedían entre lágrimas y gestos de tristeza de una categoría por la que pujaron durante 31 envites pero que en su retorno tras siete años en el purgatorio de la LEB no le ha sido propicia. Hasta la última gota de esfuerzo no fue bastante para que esta vez la diosa Fortuna que tan esquiva ha sido con los de Aranzana al menos les echara una mano. Ni la fe con la que han luchado, ni los contratiempos deportivos ni la disponibilidad económica de la que la mayor parte de sus rivales gozan han estado con un Begar que si en el año 2000, justo un 24 de abril (maldito mes) lloraba ante su afición por la pérdida de su estatus entre los grandes, ayer volvía a hacerlo aunque esta vez en tierras catalanas donde buscaba una proeza que no pudo alcanzar. Buscando paralelismos con aquella situación hay que apuntar algunos. Uno el del técnico Gustavo Aranzana que por aquel entonces entrenaba al Valladolid, rival con el que los leoneses firmaron su billete al infierno, y en esta campaña lo hace con el Begar. Tanto aquel 24 de abril como este 20 de abril de ocho años después su gesto denotaba tristeza, amargura y sus ojos el llanto propio de un hombre implicado e involucrado con un club, una afición y una ciudad como pocos pueden presumir. Un equipo al que ha logrado ascender en dos ocasiones pero que en ese mundo de rosas y espinas ayer le tocaron las segundas. Otro hombre que también vivió en primera persona ese desencanto fue Martín Ferrer, lo hizo como jugador y ayer como responsable de la cantera. Y esos miles de aficionados que con su ánimo han insuflado energías hasta el final pero su «marea roja» no ha encontrado un puerto tranquilo y seguro de contingencias, un lugar llamado permanencia. Ahora, y a falta de tres envites para cerrar la fase regular los leoneses intentarán acabar de la mejor manera posible para luego pesar en el futuro. Fichajes o bajas, objetivos y búsqueda de recursos se agolparán sobre la mesa de la gerencia deportiva y de la directiva. Pero eso será a partir del 10 de mayo, antes los de Aranzana intentarán acabar de la mejor manera posible porque en sus tres citas ligueras que aún deberá afrontar hay equipos implicados, incluso de aquellos que pueden acompañarle a un purgatorio que esta vez el Begar intentará abandonar lo antes posible. Ya lo dijo el técnico, «somos profesionales y vamos a darlo todo hasta el último partido, estemos o no descendidos, porque a nosotros nos pagan por ganar, aunque a veces el esfuerzo se pone en conseguirlo no tenga el resultado esperado». En esta ocasión su trayecto en la élite del baloncesto apenas ha dado para una temporada, aunque el deseo de todos es que fuera mucho más largo. La primera vez que el Begar logró billete para la ACB le duró una decena de campañas aunque también concluyó con un descenso al purgatorio. Fue una campaña incluso similar de dramática en la que los leoneses, a falta de cuatro envites como ocurriera ayer, llegaban en zona de peligro que con su victoria en Lugo frente al Breogán endulzaron y continuaron haciéndolo en el Palacio frente al Estudiantes. A falta de dos jornadas un triunfo les bastaba pero ahí la mala suerte hizo acto de presencia con una inesperada derrota en Manresa ante el por entonces TDK (hoy Ricoh). Pero quedaba aún una opción y esa era ganar el 24 de abril al Fórum. Lo tuvieron a mano pero no lo consiguieron, tiñendo de luto una grada que seguramente vivió uno de sus días deportivamente más amargos. De aquellos once protagonistas que pujaron por la proeza no queda ninguno, pero la sensación de amargura es similar en los actuales. Porque los Garavaglia, Guillén, Nacho Ordín, Capalbo, Fabón, Haynes, Bárcenas, McCaskill, Chagoyen y Martín Ferrer, hoy en día en facetas administrativas dentro de la entidad deportiva leonesa, son los actuales Germaine Jackson, Marco, Bernabé, Tuky Bulfoni, Txemi Urtasun, Evans, Lamont Barnes, Rick Hughes, Bruno Sundov, Otegui, Dani García y Yáñez. Once jugadores que lo han dado todo lo mismo que su técnico Aranzana y su staff, lo mismo que una directiva, que una afición y que una ciudad y patrocinadores que aspiran a que este mal trago sea pasajero y mínimo. La trigésimo primera jornada liguera dejó a otro equipo al borde del abismo, el Estudiantes. Los colegiales, sumidos en una crisis de juego y con problemas internos necesitaban imperiosamente el triunfo frente a su vecino Fuenlabrada pero como ha sido una tónica en su liga más gris de la historia, volvieron a pecar de escasa consistencia y con ello, a falta de tres capítulos para cerrar la fase regular, necesitarían un milabro, es decir hacer pleno para no bajar a los infiernos de la LEB por vez primera en su vida. Incluso con dos podría existir un milagro aunque para ello el Valladolid y el Granada deberían quedar en blanco. La tragedia está servida aunque también podría llegarle al Valladolid tras su pésima segunda vuelta. No tiene nada asegurado ni los granadinos tampoco. En el resto de la jornada disputada ayer el Madrid y el DKV no fallaron ante el Vive Menorca y el Kalise Gran Canaria respectivamente ni tampoco lo el Cajasol ante Granada, triunfo que le da un respiro. En Valencia el Pamesa doblegó al Iurbentia.

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