Atleta berciano
«Sueño con ser olímpico y no me iré hasta que lo consiga»
El mediofondista pasa unos días en Ponferrada participando en los actos de la noche templaria y eso le sirve como estímulo para buscar la mínima que le permita ir a los juegos olímpicos de Pekín

El atleta participa en todos los actos medievales de estos días
Sergio Gallardo no atraviesa por un buen momento como se puede deducir de sus últimos resultados. El año pasado corrió más rápido en un entrenamiento de lo que lo hizo el otro día en Salamanca compitiendo en los 800 metros. Y todo por culpa de una extraña lesión (como casi todas las que le han sobrevenido a Sergio en su carrera) al ceder la cuña de una de sus plantillas. Eso provocó que pisara mal durante muchos kilómetros de entrenamientos en los que la rótula chocaba con el fémur y eso derivó en un edema que ahora le martiriza. Queda un mes para la olimpiada y él no da su brazo a tocer, pero... -¿Cómo se encuentra? -Cansado, porque estoy entrenando más de lo que puedo y menos de lo que debería. Además, todo este trajín de la noche templaria pasa factura, aunque me da otro plus para sentirme más activo. -A un mes para los juegos, ¿cómo se presenta el futuro? -Lo veo muy complicado, corazón no nos falta, pero estar limitado a la hora de entrenar mientras contemplo a los rivales haciendo buenas marcas, provoca que me muerda las uñas en casa por no poder estar a su altura. -Parece que tiene pensado ir aumentado las distancias para centrarse quizá en el 5.000... -Así es, de hecho este año estaba entrenando por arriba para ir acoplándome a esa distancia y es posible que eso haya podido ser la causa del problema que tuve con las plantillas. -Pero ese cambio de prueba no sería tan inmediato... -No, yo sigo empeñado en el 1.500 porque es una distancia que me va bien y además el año próximo tenemos el Europeo, así que trataremos de explotar al máximo todas las opciones para hacerlo bien en esta distancia. -¿Qué citas le quedan por delante para poder hacer la mínima y llegar a tiempo de ir a Pekín? -Ahora voy a prepararme para Barcelona en una carrera que se celebrará el próximo día 19 de julio y vamos a ver si ahí experimentamos alguna mejoría. -¿Y qué pasa con Roma en su pista talismán? -He tenido que renunciar a ir a Roma, muy a mi pesar porque allí he hecho muy buenas marcas siempre, pero para poder ir allí hay que estar bien y yo ahora mismo no estoy bien, así que más vale esperar a otra oportunidad. -¿Da rabia tener la vista puesta cuatro años en una olimpiada y que por una lesión se vea obligado a quedarse en casa? -Es una pena, pero si eso ocurre tendré que alargar mi carrera otro ciclo olímpico y después sopesaremos el camino a seguir. -¿No se da por vencido entonces? -No es mi estilo tirar la toalla, mi sueño es acudir a unos juegos olímpicos y no pienso retirarme antes de que lo consiga, si no puede ser en Pekín habrá que centrarse en Londres, aunque sea en una distancia mayor, ya se verá. -Es de los pocos afortunados que llevan la medalla de Gran Maestre de la Orden Templaria ¿se siente orgulloso? -Es una de esas cosas que te hacen sentirse especialmente orgulloso de ser berciano y estoy muy a gusto en todos los actos en los que participo. Hoy (por ayer) le hemos puesto una medalla a la Virgen de la Encina y yo le he pedido que a cambio me permita conseguir una medalla en los juegos olímpicos o en el campeonato de España, ojalá que me eche una mano porque lo voy a necesitar.