Los deportistas desafían al COI y lucen su luto
Llevaron crespones negros pese al veto de los Juegos Olímpicos y dedicaron sus triunfos a las familias de los fallecidos en Barajas

La infanta Cristina, autoridades y deportistas guardan silencio
Los deportistas españoles desafiaron ayer con cinta s negras el veto del Comité Olímpico Internacional (COI) a que portaran crespones en memoria de las personas fallecidas en el accidente aéreo de Barajas. El reto de los españoles cierra una historia que comenzó en la noche de Pekín cuando empezaron a llegar a la delegación olímpica las noticias sobre el accidente. El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, y el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, se pusieron a la tarea de solicitar al COI autorización para recordar a las víctimas del suceso con una serie de gestos. El COE pidió permiso para que la bandera ondeara a media asta en la Villa de los atletas, que sus deportistas portaran crespones durante la competición y que en todos los escenarios donde participaban se guardara un minuto de silencio. El COI denegó el permiso, primero de forma verbal y luego por escrito, en una nota enviada al comité español por su director ejecutivo para los Juegos, Gilbert Felli. Felli informó a la delegación española de que sólo se autorizaba un «acto recordatorio» en la Villa de los atletas, que no incluyera la colocación de la bandera a media asta, y que se denegaba el permiso para el resto de actividades propuestas. Felli, después de dar el pésame en nombre del COI al COE, explicó que el rechazo de la solicitud española para llevar a cabo el resto de actividades en memoria de las víctimas se basa en que también se denegó el permiso a otros países que presentaron propuestas similares por distintas razones. El COI no ha admitido con anterioridad en estos Juegos que hubiera símbolos de duelo por el asesinato en la Torre del Tambor, un monumento en el centro de Pekín, de un familiar del entrenador de Estados Unidos de voleibol, ni por el fallecimiento del presidente de Zambia Levy Mwanawasa ni tampoco por el conflicto bélico desatado entre Rusia y Georgia. «Nosotros lo hemos solicitado y lo hemos debatido esta mañana con el COI y somos respetuosos con su decisión de no permitirlo», indicó Blanco al tiempo que reconoció que esa prohibición «no es para estar contentos». Sin embargo, los deportistas españoles decidieron desafiar el veto del COI a medias. Primero fueron las tres corredoras de los 20 kilómetros marcha que decidieron competir con cintas negras en los brazos, siguieron los atletas David Gómez y Ruth Beitia y los regatistas Fernando Echávarri y Antón Paz, oro en Tornado, que portaban la misma señal de duelo cuando subieron al podio a recibir las medallas. Los deportistas manifestaron su más sentido pésame por las víctimas del accidente y Echávarri y Paz dedicaron el oro a todos los familiares de las personas fallecidas en el accidente. Sobre la decisión de los atletas españoles de lucir cintas negras, Alejandro Blanco comentó que tampoco están permitidas. La solidaridad se plasmó en Pekín con un minuto de silencio en recuerdo de las 153 víctimas del accidente. El acto fue presidido por los Duques de Palma, se celebró en la Casa de España y asistieron todas las autoridades desplazadas a la capital china, así como una representación de los deportistas españoles que compiten en Pekín. Con permiso o no, los deportistas españoles retaron al mismísimo COI para estar al lado de los familiares de las víctimas del accide nte aéreo. El alma estaba ayer en pekín a media asta.