El Begar planta cara al Breogán, pero no culmina
Los errores en defensa y la actuación arbitral le llevaron a un traspié que estuvo cerca de eludir
El Grupo Begar perdió ayer su imbatibilidad en casa y lo hizo en un choque de pesos pesados frente al Breogán en el que su mal comienzo, cierta debilidad en defensa y la actuación arbitral en los momentos decisivos acabaron por condenarle a pesar de que nunca dio su brazo a torcer y fue capaz de optar al triunfo hasta el final. Precisamente fue el Breogán el que dio primero sobre el aro rival. Un ex del Begar, Lucho Fernández, se encargó de estrenar un marcador que en los primeros compases discurrió con alternativas. A un ritmo frenético en el que los ataques apenas encontraban una defensa consistente el electrónico reflejaba un 12-14 cuando se habían consumido cinco minutos. El Begar apenas había transitado en un par de ocasiones con ventaja (8-7 y 10-9) mostrando un rendimiento en la zona inferior a lo que en los leoneses es habitual. La altura de los pívots gallegos y la conexión Cusworth-Lucho provocaba una grieta si no preocupante si a tener en cuenta. Y es que con un porcentaje superior al 70 por ciento en los lanzamientos a canasta el Breogán viajaba más cómodo de lo previsto. Ni el tiempo muerto de Javi de Grado a 51 segundos para cerrar el primer cuarto surtió el efecto esperado. Los de casa sellaban los diez primeros minutos seis abajo (22-26). Con Álex González como conductor de juego y un Gilbert algo revolucionado el Begar lograba situarse primero a tres puntos (29-32) que posteriormente fueron dos y luego el empate a 38. Pero su desequilibrio juego interior-exterior impedía que la remontada fuera completa. Por si fuera poco la mano de Phillips empezaba a convertirse en un peligro latente. El norteamericano, con cuatro triples, encontró además la ayuda bajo aros de Cusworth. Ambos se bastaron para situar el electrónico en un preocupante 43-53 a 30 segundos para el descanso. Menos mal que Gilbert, con un triple casi sobre la bocina dejaba la sangría en siete puntos (46-53). De Grado tenía trabajo para el vestuario. Porque en un choque entre pesos pesados cualquier concesión al rival podía ser letal y hasta ese momento los locales, con más corazón que cabeza, no encontraban su ritmo de juego. Ese con el que neutralizar el juego ofensivo de un Breogán que en 20 minutos les había endosado 53 puntos. Dos canastas seguidas de los gallegos encendieron aún más la alarma que apaciguaron Báez y Stacey en dos acciones para situar el pulso en 50-57. El choque necesitaba cambiar de dinámica máxime si los visitantes tenían el hándicap de las personales. A tres minutos para finiquitar la tercera entrega Cusworth, Morentín y Phillips ya acumulaban cuatro. De Grado volvía a apostar por Bernabé como director de juego y, ausentes los dos jugadores más decisivos del Breogán la épica volvía a dejarse ver por el Palacio. Sólo los errores ante el aro privaron al Begar acercarse más que el 61-67 con el que se llegaba al cierre del cuarto. Restaba uno y nada estaba claro. Y menos con el triple de Rocchia a poco más de ocho minutos para el final que situaba el electrónico en 66-69. Los leoneses habían apretado en defensa y eso les permitía disponer de mejores alternativas. Dos acciones erradas en ataque respondidas con cinco puntos de los lucenses provocaban una nueva «escapada» (72-82). Los locales, con un triple y una posterior acción de dos de Báez acortaban la desventaja a cinco puntos a poco más de dos minutos para el final (77-82). Fue el dominicano el que con un robo de balón y la consiguiente antideportiva de Dani López el que daba el aliento al Begar. Ni el fallo de Stacey mermó su presión. Gilbert estaba ahí para poner el 81-84. Pero ahí aparecieron las decisiones incomprensibles de los árbitros (pitaron una personal a Bernabé cuando fue objeto de una antideportiva) que evitaron la remontada del Begar pasara de opción a realidad.