Un reto transoceánico con dos protagonistas leoneses
Jorge Algorri y Félix Zuazo afrontarán el 26 de noviembre junto a otros tres navegantes una travesía de casi tres semanas en velero que les llevará desde Las Palmas hasta la isla de Martinica
Tendrán al mar como único acompañante durante algo más de tres semanas y un reto por delante, completar las millas naúticas que separan el puerto de Las Palmas de Gran Canaria de la isla de Martinica en una travesía transoceánica en la que los leoneses Jorge Algorri y Félix Zuazo tendrán un protagonismo destacado junto a los otros tres navegantes que conforman este proyecto. El viaje, quizás sea mejor decir aventura, ya tiene fecha de inicio, el 26 de este mes desde Canarias y una duración que según el estado de la mar puede oscilar entre los 18 y los 30 días (Jorge y Félix esperan que sean poco más de 20). La idea es llegar a Martinica el 21 de diciembre aprovechando los vientos alíseos constantes que en esta época del año transitan desde latitudes inferiores a las Islas Canarias hasta América. Los mismos precisamente que utilizó Cristóbal Colón y otros muchos marinos en sus travesías transoceánicas. El velero elegido para llevar a cabo esta interesante y atractiva propuesta tendrá una eslora de 14,5 metros por 4,45 de manga y un desplazamiento de 15 toneladas. El mástil es de aluminio lo que le otorga una mayor resistencia ante temporales y otra serie de adversidades en el mar. Una autonomía de 500 litros de agua y una placa solar serán otras de las peculiaridades de esta embarcación cuya tripulación estará compuesta por cinco personas, dos de ellas los leoneses Jorge Algorri y Félix Zuazo. La travesía denominada por sus protagonistas Transoceánico 2008, zarpará del puerto de Gran Canaria y arrivará en la isla de Martinica sin ninguna escala siendo este uno de los retos ya que la vida se realizará en una superficie de 30 metros cuadrados durante más de 21 días sin tener tierra a la vista. Pero eso no será obstáculo para estos intrépidos navegantes. Otra de las dificultades estribará las guardias ya que tendrán que estar alertas las 24 horas del día para prevenir de posibles colisiones con algún barco de gran tonelaje. También tendrán mucho que decir las condiciones climatológicas que incluirán desde temporales a calma total que a veces pueden durar una semana. Durante la travesía de más de 5.500 kilómetros se podrá mantener comunicación con tierra pero no será posible, si es preciso, ningún rescate in mediato en el caso de padecer algún problema o urgencia médica. Algo que se tratarán de descartar por el bien de la travesía.