La nueva aventura arranca en Argentina
La organización del Dakar, que comienza hoy en Buenos Aires con la participación de 500 vehículos, coloca radares ocultos en las poblaciones con más riesgo y el exceso de velocidad se podrá castigar con la exclusión de la carrera

Los vehículos del Dakar, aparcados frente al zoológico de Buenos Aires
buenos aires
E
l Dakar 2009 se pone en marcha hoy en la plaza de la República en Buenos Aires, para iniciar la primera etapa que llevará a los participantes desde la capital hasta Santa Rosa, con un recorrido de 733 kilómetros, de los cuales 362 serán de enlace por las carreteras argentinas, que han registrado en el año recién terminado una media de 22 muertos diarios. Los participantes deberán respetar las normas de tráfico existentes en el país, y la velocidad máxima en cada sector de carretera abierta será controlada por 12 comisarios deportivos mediante GPS, con sanciones que pueden llegar hasta la exclusión de la carrera a quien supere el límite permitido. En los pasos de poblaciones es de 50km/h, y la organización ha dispuesto además radares ocultos en las localidades con más riesgo.
Esta edición del Dakar quizás podría ser la última que lleve este nombre, ya que el gobierno de Senegal ha abierto una encuesta judicial contra la organización por la utilización comercial de la denominación Dakar. Ahora que no llega a Dakar las autoridades senegalesas no desean que se siga utilizando comercialmente el nombre. No es la única disputa judicial que tiene abierta ASO, la organizadora del evento. Ya trataron de impedir judicialmente la disputa de la African Race, pero no lo consiguieron. Esta prueba tiene salida en Marsella, con final en el Lago Rosa de Dakar, como las antiguas ediciones del mítico rally. Esta carrera, liderada por el español Pellicer en motos después de tres etapas, sigue el recorrido de los
africanos, con varios centenares de participantes que reeditan el espíritu inicial de las primeras ediciones. En coches el líder es Schlesser y en camiones De Rooy.
El miedo de la macro organización que inicia su andadura por América es que la African Race, mucho más barata y con el espíritu aventurero y la magia de África, arrebate participantes a la nueva versión del Dakar.
La gran incógnita de la carrera sudamericana es saber si enganchará a los participantes como África, y si estos seguirán acudiendo a la misma en caso de seguir celebrándose en Argentina pagando los costes reales, sin las subvenciones de este año para compensar la anulación de 2008. La ventaja que tiene esta carrera frente a la africana es que los participantes pueden dormir todos los días en hotel si lo desean, y el inconveniente es que la aventura queda así desvirtuada, haciéndose mayor la diferencia entre los oficiales y quienes se puedan costear los hoteles frente a los que deban dormir en la tienda, junto al ruido de los generadores que no cesa en toda la noche. África está a un paso, especialmente para los participantes privados, que son la gran mayoría. Como no salen en televisión, les da igual correr en América que en África, teniendo el continente negro el atractivo de siempre.
El reto español, el reto de Esteve
Deportivamente está por ver qué da de sí esta edición de la aventura anual, sobre pistas de tierra y gravilla que debieran servir para que algún piloto español, especialmente Carlos Sainz, se haga con una victoria que redondearía su palmarés y el de Volkswagen, que ganó en 1980 la prueba africana con los suecos Kottulinsky y Luffelman al volante de un Volkswagen Itlis. Carlos Sainz sabe que no va a ser fácil, y que el hecho de haber corrido el Rally de Argentina en numerosas ocasiones no sirve de nada, ya que no tiene que ver una carrera con la otra. Mitsubishi este año se encuentra con un coche inédito, al menos en lo que a su motor se refiere, ya que debutan con el diesel, y esa puede ser la gran ventaja de Volkswagen a la hora de hacer valer sus miles de kilómetros con el Touareg en carrera.
Marc Coma y Villadons son las esperanzas españolas en busca del triunfo en motos, en una luchar fratricida entre las KTM, que se han adueñado de las carreras campo a través. El francés Després parece el único capaz de plantar batalla los españoles. La navegación va a ser uno de los elementos claves en esta prueba. La multitud de caminos diferentes que hay en el recorrido y las limitaciones tecnológicas van a hacer el trabajo de los navegantes primordial, y no sería de extrañar que fuera la navegación, más que las dunas o la velocidad, la que decida el triunfo final.
A sus 26 años, Isidre Esteve afronta su undécima participación en el Dakar, pero de una forma muy diferente. Tras su accidente de moto el 24 de marzo de 2007 en el Raid de Almería, que le dejó parapléjico, su única obsesión era volver a correr. Tendrá a Eric Auge-Medina como copiloto en el Ssangyong Kyron.