Publicado por
Martín
León

Creado:

Actualizado:

EL REALE ADEMAR, que está poniendo a punto al equipo,para retomar en forma las competiciones, jugó un extraordinario partido en la cancha del Arrate equipo que siempre había dado problemas, más en su cancha, a los ademaristas. Un triunfo por doce goles de diferencia, un ensayo con casi todo, porque no hay que olvidar que en el equipo faltaron los croatas (subcampeones del mundo, por cierto) y el eslovaco Martín Stranovsky con su selección. En el Arrate estuvieron todos sus jugadores. El sábado, en Alcobendas, se reanuda la competición con el que será primer partido de la segunda vuelta, y hay que iniciarla con paso firme y seguro. Por cierto que la exhibición del cuadro ademarista en la Copa Asobal, humillando al Barcelona, parece ser que ha activado la faena «pesquera» de los humillados. Y el «pez gordo» perseguido no es otro que Dani Sarmiento, el central ademarista (mejor jugador de la Copa Asobal) olímpicamente olvidado por el seleccionador Valero Rivera, el técnico que ha llevado a la Selección Nacional al trece lugar de la clasificación. De la cumbre al abismo. ¿Julen Aguinagalde el Ciudad Real y Dani Sarmiento al Barcelona...? ¿Se repetirá una vez más el ir y venir y marchar de temporadas anteriores? Tal parece ser el sino de Ademar.

Había empezado mal la Cultural el año. Apenas si la parca victoria frente al Valladolid B (1-0 en el Estadio Municipal) había adicionado puntos al casillero de puntuación. Su amplio colchón de puntos disminuyó hasta quedarse enano. De siete a dos quedó reducida la ventaja sobre la Ponferradina y a un solo punto quedaba el Lemona, en tanto el Real Unión remontaba el vuelo y se distanciaba a siete. Por otra parte la actuación, muy en do menor, tenida frente al Real Unión con la suerte de espaldas, por añadidura, había activado todas las señales de alerta, y el Lugo, bien situado en la clasificación, esperaba en su baluarte del Ángel Carro amenazando con seguir empujando a la Cultural cuesta abajo; pero sorprendentemente el barco culturalista dio un magistral golpe de timón y cambió totalmente el rumbo volviendo a la buena singladura. Ni las ausencias obligadas, ni las motivadas por decisiones del técnico, fueron obstáculo para que el cambio de rumbo y el volver por donde solía se materializara; es más, alguna ausencia resultó beneficiosa. Buen trabajo de Álvaro Cervera quien mostró mano firme, segura, para llevar nuevamente la nave por el rumbo bueno de la victoria.

Cargando contenidos...