LUCHA LEONESA... Y ALGO MÁS | MARRO
Acotaciones marginales
DÉSENOS al menos salida para nuestra independiente neutralidad. Para seguir pescando por libre; arriesgando furtivamente, fuera de veda y fuera de lo acotado. Acotaciones en la margen -del rió luchístico- y a contracorriente-¦de lo políticamente correcto. Marginalmente -sobre lo convencional y establecido- según señalamos en titulares ¿Y si no pican? Piquen o no-¦ el que se pique «peorpaél».
Independencia que se manifiesta a la hora de (des)calificar a unos y otros, en uno u otro momento. ¿Que sólo resaltamos lo(s) negativo(s)? ¿Sí, verdad? Esperemos que no funcione únicamente la memoria selectiva y suenen nuestras elogiosas referencias al Club de Lucha San Guillermo, al Villabalter-Bernesga, a las Escuelas Municipales del Ayuntamiento de León, a la Agrupación, a la revista Al Corro , al Ayuntamiento de Pola de Gordón, a La Braña, al Muñiz Alique-escultor y algunos etcéteras más.
En el transcurso de la travesía del desierto de estas dos últimas décadas, a otros varios habría que aplicarles lo del conde de Romanotes en el Congreso: «joder qué tropa». Y ante sus posiciones tomadas en la autonómica Federación Castellano-Leonesa de Lucha o en la de Juegos Autóctonos de Castilla y León con juego del aluche incluido (ya saben «con permiso del aluche cántabro»), se impondría clamar: al suelo que vienen los nuestros. Claro que a ellos se les podría escapar lo de: con quienes hemos ganado-¦?
Cuando vemos algún video con combates (?) interminables como el que reseñabamos hace un par de semanas, es inevitable pensar: y esta es la imagen que federativamente se dice estar cambiando? ¡Qué ironía! En general (siempre procuramos hacer esta salvedad) los «superpesadísimosuperpesadosespantaficionados» constituyen en la etapa actual emblema y símbolo de lo más representativo de la antiLucha. Lo que no quita para que sean buena gente y demás demás-¦Pero ser un «buen tipo y un buen paisano» ni equivale ni es garantía de ofrecer buena lucha. El aficionado consciente y comprometido con la lucha, la lucha-deporte, lo tiene muy claro. Reiteramos, en general y excepciones aparte.
Huir de lo plúmbeo, ése ha de ser uno de los primeros objetivos para el cambio de imagen. De la lentitud, premiosidad y pesadez que propician los tediosos combates(?) de los superpesados -ojo!- en general. Son ciclos y rachas, y la actual generación no parece la mejor. Pues frente a ese tedio, el estilismo y el ritmo competitivo de los de poco peso, haciendo también la salvedad y acotación del «en general». Arte, filigrana, fantasía: una plasticidad(televisiva) como para captar nuevos aficionados y fijar a los antiguos: cada vez más decepcionados y desertores ante la pobreza luchística de lo que se les ofrece cuando la báscula ronda o supera los tres dígitos (y seguimos con la apostilla de «en general»). Habría que profundizar en el análisis para encontrar orígenes y causantes y, sobre todo, soluciones.
Acotaciones y disquisiciones sueltas y dispersas. Venga, a ver lesiones ¿Se ha avanzado algo estos meses de superparón de gestión (y ya no digamos competitivo) en aquellos estudios e investigaciones sobre prevención, atención y cobertura integral de lesiones? Más las secuelas, de las que apenas se habla, pero que están ahí y a la vista en algunos casos, y que requerirían un estudio serio y riguroso. En otro orden, diligenciar tramites y pagos con cargo al Ejercicio anterior. En cuanto a gestión y actividad general, copiar del «espíritu del Ademar» con una junta directiva casi en funciones esperemos que no ¡Ánimo Juan!).
Más dispersión desde nuestra marginalidad. Acotamos ahora las variantes luchísticas serias «y las otras». Nos apuntamos, se nos apunta, a todo lo exótico habido y por haber (FILA/ IBWA/ FILC-¦) y no estamos a lo que leonesamente debiéramos estar y recuperar. La recuperación de una enorgullecedora -como leoneses- e histórica F.L.L.: Federación Leonesa de Lucha. Pero de esto ya nos ocuparemos la semana próxima.
Tal parece cual si el folklore de las luchas celtas dieran mucha más proyección a la lucha leonesa que las luchas olímpicas. Para el campeonato nacional de éstas (grecorromana, libre olímpica), la lucha leonesa aporta un luchador de superpesados: a eso se reduce toda su olímpica aportación. Pero habremos de «alegrarnos por decreto» si los castellanos luchadores de Burgos se lucen, que por algo son integrantes de la territorial y de la autonómica y ello representa muchísimo para la lucha leonesa.
Más marginalidad ¿Cómo que la presidencia en funciones no hace nada? Claro que hace: en cazurro estorbar. Manipular, intimidar, amenazar-¦ No ya un estorbo y una rémora, que lo es, sino una actividad negativa por la vía del enfrentamiento y la intimidación.
Para cierre, acotación marginal en clave de reacción. Si las élites no dan el paso y no se mojan, si no reaccionan ya de una vez, ya se sabe lo que cabe esperar de la masa mansurrona, lanar y pastueña. Las élites, los clubes, han de hacer piña y dar el paso revulsionador alejados de conspiraciones electorales y de todo orden. Frente común aglutinador y cohesionador. Y, ya se sabe, necesarios todos; imprescindible ninguno.