LUCHA LEONESA...Y ALGO MÁS | MARRO
Hay que mojarse (y III)
TR AS la entrega del pasado viernes, cerramos hoy esta serie en clave de mojaduras. Hay que mojarse dando la cara y aún a riesgo de que nos la partan. Vano intento en nuestro caso, pues riesgo asumido de largo desde el quijotesco «ladran luego cabalgamos». Lo que no quita para que algunos siempre hayamos de estar condenados a ser carne de cañón, sencillamente porque no servimos para borregos de rebaño.
No por masoquismo, oiga. Aparte de que el criticarnos lleva implícito el habernos leído, que «hay gente p´tó». Incluso para leernos-¦y automáticamente el ejercicio del mero maniqueísmo: tú el malo, yo el bueno; versus, maniqueista, o estás conmigo o estás contra mí.
Y es que hay que mojarse mediaticamente, no solo aplaudiendo y ocultando sino descubriendo -mojándose- y criticando analíticamente. Descubrir y no encubrir. Recuerden «las plumas compradas/ a Dios jurarán/ que el palo es regalo/ y las piedras pan». Y que qué bueno es el Diputado aquél, y qué bueno el Presidente éste; y qué bien lo hace ése y que bien lo hace el otro de más allá-¦Buenismo en estado (in)puro.Y todos tan contentos. «Tormundoerguenopalaluche». Así que viva el guapo luche y la luche guapa. Cuando la peor forma de resolver los problemas es ignorarlos. Y taparlos aún peor si cabe.
Todo en positivo y colaboracionismo sin barreras (para lo bueno y lo menos bueno). Con la voz discordante de esta columna, que somos los malos y negativos y dañinos; claro, porque se sueltan las cosas a lo crudo y sin miramientos. Porque opina sin condicionamientos ni prejuicios. Porque descubre y no encubre. El timorato y pelotas, el que no se moja, es el mejor aliado de una lucha leonesa sin futuro; la del anclaje aluchero.
Asimilando lo autóctono/aborigen con lo arcaico e incluso con un regresivo atavismo que frena todo avance.
Hay que mojarse con argumentos y planteamientos razonados y de peso. Concluida la (malllamada) Liga por (medio) Equipos, los clubes han de mojarse en algo más, en mucho más.
No pueden limitarse a éso y conformarse con éso. Promover alternativas. Presentar opciones organizativas y competitivas, y no quedarse en la nominalidad de mayor o menor relieve del patrocinador; más que la sonoridad del sponsor se ha de valorar el espíritu y la actividad del club en sí mismo.
Al margen de esa acción de club como tal y que le es requerida, lo cierto es que cada día se precisa más una corporación de clubes y consecuentemente un liderazgo corporativo de clubes. «Ay, que gran vasallo si hubiera buen señor-¦Si aquél buen señor volviera/ yo sería su escudero/ que buen caballero era». Nada de divismos. Para nada. Recuerden, el divismo y la condición de divo -individual o colectivamente- tiene más bien otras connotaciones en cuanto a liderazgo y demás. Requiere carisma, y capacidad a partes iguales. Fuera suspicacias por alusiones ¡y a mojarse!
Desde los clubes mojarse con la lucha de base. Integralmente, con el deportista -el luchador en este caso- y con la persona. «Educar en valores» según el lema pedagógico del Hermano Tomás (savia Ademar), y que en gran medida hacen suyo gentes como Héctor de Castro (San Guillermo) en su vertiente formativa de los chavales dentro del club.
Por cierto nos sorprendió gratamente el descubrimiento en la página web de Club Campohermoso de un trío de videos con grabaciones de un montaje luchístico (no nos suena bien lo de exhibición) en el transcurso de la reciente Feria de la Pluma de La Vecilla. Con luchadores de Base, digna presentación, dinámico, ágil, vistoso-¦En definitiva, y como debe ser, cuidado (que es lo contrario de chapucero). Eso es hacer proselitismo. Una pena que eventos así no gocen de una mayor difusión, al margen de la Web propia.
Corporativamente -y ya que no se haga federativamente- hay que mojarse también para presionar a los poderes públicos. Verbigracia y a bote pronto, municipalmente con la denominación del Palacio de Deportes como «Palacio de la lucha leonesa»: justamente el más leonés de los deportes. O reivindicando para el Monumento a la Lucha Leonesa, placa identificadora, pradera adecentada y foco iluminador.
Hay que remojarse: volverse a mojar ¿Para cuándo la oficialización del Presidente federatrivo? Más de un aficionado nos ha comentado a cuenta de la eternización del futurible y presidenciable, que «qué más da, para lo que va a servir el cambio-¦». Osea, y en versión Lampedusa, hacer que todo cambie para que todo siga igual? Pues, y si así fuera, para este viaje-¦
Hay que mojarse y remojarse; arrimarse, fajarse, implicarse-¦poniendo en valor precisamente los valores de una lucha leonesa evolucionada y actual. Equiparable a cualquier deporte en cuanto a modernidad, presentación, puesta en escena y demás.
Y, enlazando con el principio, mojarse críticamente; recuperar el tono crítico de la revista «Al Corro».
Que es, que ya no es reivindicable la modernización generalizada. ni la Federación propiamente Leonesa sin dependencia -y control- autonómico, ni-¦etc etc etc?