FÚTBOL. COPA CONFEDERACIONES
Al asalto de Sudáfrica
España juega un partido amistoso antes de iniciar la Copa Confederaciones ante un Azerbaiyán en el furgón de cola

Xavi a su llegada al aeropuerto de Baku, donde España se enfrentará a Azerbaiyán.
Tras casi seis horas de vuelo, otra más de retraso, alguna que otra turbulencia y una enigmática e inquietante subida y bajada del tren de aterrizaje del Airbus-340/300 «María Bárbara de Braganza» de Iberia poco después de despegar de Barajas, la selección española aterrizó en torno a las seis de la tarde (21.00 hora local) de ayer domingo en Bakú, donde se llegó a producir la mitad del petróleo del mundo.
Con la mirada puesta en la Copa Confederaciones de Sudáfrica, España jugará mañana un amistoso sin chicha en este país euroasiático ubicado en el Cáucaso, al borde del mar Caspio. Aquí, el fútbol crece, es capaz de pagar un millón de euros por ver a los campeones de Europa, pero se mantiene como un deporte residual en comparación con el ajedrez.
Gurbanov, el máximo goleador en la historia de Azerbaiyán con 12 dianas, y Akhmedov, el más internacional con sus 72 entorchados, son personajes casi anónimos. Al defensa Ernani Pereira, el centrocampista Ramim y el delantero Leandro Gomes, todos ellos de origen brasileño, no los conocen ni los secretarios técnicos más vanguardistas.
El héroe indiscutible de Bakú es el gran maestro Gari Kasparov. El campeón del mundo más joven en la historia del ajedrez, polifacético escritor, activista político, miembro de la coalición «La otra Rusia» y opositor a la administración de Vládimir Putin.
De la mano ahora del técnico alemán Berti Vogts, mucho tiene que mejorar Azerbaiyán para dejar cierta huella en el fútbol internacional. Desde que su federación nació en 1992 y se afilió a la Uefa, no ha logrado clasificarse para ningún campeonato y apenas puede presumir de victorias sobre Eslovaquia y Liechtenstein, o de caer por la mínima ante la Inglaterra de Owen cuando la entrenaba el brasileño Carlos Alberto Torres, campeón del mundo en el 70. Su derrota más humillante, el 10-0 sufrido ante Francia en el Velodrome de Burdeos, hace 13 años. Ocupa el puesto 134 del mundo y el 48 de Europa. Apenas aventaja en el Viejo Continente a Malta, Liechtenstein, Islas Feroe, Andorra y San Marino. Posee más de 19.000 licencias, la mayor parte de amateurs, y unos 300.000 practicantes.
Con 8,5 millones de habitantes, más de 2.000 kilómetros de fronteras y en un enclave estratégico, al este de Turquía y lindando con Rusia, Georgia, Armenia e Irán, trata de asomarse al escaparate futbolero gracias a las inversiones de negociantes que hicieron fortuna con el petróleo y el gas.