Diario de León

Crónica | m.j. alegre

Cajas con lo bueno de la banca

Las fusiones frías por las que han apostado la mayoría de las entidades españolas simplificarán el proceso para la bancarización que afrontarán las cajas

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Se acabó el plazo. El periodo establecido para la reestructuración bancaria con recurso a las ayudas públicas -”en realidad, anticipos, porque los préstamos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) se tienen que devolver con un interés del 7,5%-” se cerró este jueves, día 17. El Banco de España se puede dar por satisfecho, porque, como vaticinara el ex vicepresidente económico del Gobierno Rodrigo Rato, las 45 cajas iniciales han quedado reducidas a una veintena en el nuevo mapa del sector.

De buen grado o bajo presión, unos pocos procesos han cuajado en fusiones o absorciones. Son los casos de Caja Duero y Caja España, Caixa Nova y Caixa Galicia, Unicaja y Caja Jaén, o Caja Sol y Caja Guadalajara. Entre ellos, sólo hay un ejemplo de integración interterritorial, la unión de CajaSol y Guadalajara, el modelo favorito del supervisor porque diluye el riesgo y elimina los solapamientos. Por descontado, también encaja en este esquema la incorporación de Caja Castilla La Mancha a Cajastur y está por ver la solución final que el supervisor da a la cordobesa Caja Sur, intervenida por oponerse a la integración con Unicaja y ahora en el punto de mira de al menos otras siete entidades.

El Sistema Institucional de Protección (SIP) o fusión fría se ha revelado como el procedimiento de mayor éxito. A través de este mecanismo, las entidades preservan tanto su propia marca e identidad como el arraigo en el territorio o las participaciones empresariales y la obra social. Los representantes locales también conservan sus puestos.

La puesta en común afecta a las cuentas consolidadas, su análisis de riesgo y dimensión. Y, lo que resulta especialmente relevante en estos momentos de sequía de los mercados mayoristas: la suma de entidades permite alcanzar el tamaño requerido en determinadas operaciones.

El Banco Central Europeo, por ejemplo, abre el grifo en mayor medida a las entidades cuyos activos superan los 50.000 millones de euros. Acercarse al perfil de los bancos tiene esos y otros buenos efectos. El contraste del mercado supone un plus en tiempos de demanda de mayor transparencia.

¿Constituye la fusión fría una vía de escape para las cajas que quieren eludir una mayor implicación? Los expertos, que lo sospecharon en algún momento, rechazan ahora esa posibilidad. Les tranquilizan, entre otras cosas, los largos plazos asumidos. «Los compromisos adquiridos en este sistema suponen una mayor bancarización que la derivada de otros procesos de integración de cajas de ahorro», asevera Francisco Xavier Mera, catedrático de Esade. En su opinión, la transición hacia un modelo «más bancario» es más sencilla en los SIP que en las cajas de ahorros que siguen con su normal desarrollo.

tracking