Los sindicatos no descartan prolongar los paros en Iberia hasta el verano

Agentes de Policía vigilan en la T4 en la séptima jornada de huelga.
Los sindicatos de Iberia (pilotos, tripulantes de cabina y personal de tierra) no descartan prolongar los paros en la aerolínea incluso hasta el verano —empezando por la Semana Santa—, en el caso de que no acepte la propuesta del mediador Gregorio Tudela, catedrático de Derecho Privado y especialista en cuestiones laborales.
Esta, según distintas fuentes que apuntan que podría ser presentada a finales de esta semana, supondría (de ser suscrita por las distintas partes) la no aplicación de la reforma laboral vigente en el severo proceso de ajuste ya en marcha que acarreará el despido de 3.807 empleados (el 19,6% de la plantilla). El próximo día 14 vence el plazo para la tramitación del último expediente de regulación de empleo presentado por la empresa, que es justo la última línea roja marcada por los sindicatos —que ayer se reunieron a fin de valorar la marcha de sus protestas y estudiar la posibilidad de nuevos paros— para elevar varios grados el conflicto actual en cuanto se empiecen a ejecutar los primeros despidos fuera del ERE que Iberia viene aplicando desde el 2001, con condiciones económicas de salida ventajosas. La diferencia de aplicar uno u otro son unos 350 millones de euros para las arcas de la empresa, pues mantener el segundo costaría casi el triple de lo que ya está presupuestado en las cuentas del ‘holding’ IAG (donde la aerolínea española es socia de British Airways) para el presente ejercicio. El actual calendario de paros concluye el próximo día 22 con la tercera semana de paros —ayer se vivió el séptimo día de huelga, con 315 vuelos cancelados en todo el grupo sin incidentes reseñables—. Según evolucione el conflicto, si se confirma —como apuntan fuentes empresariales— que la compañía no aceptará una propuesta del mediador que encarezca «mucho» los costes de su ajuste —de hecho, rechazan de antemano con total rotundidad cualquier pronunciamiento que no se limite a los términos del nuevo ERE, es decir, que no haga mención a otras cuestiones como el futuro de Iberia Express y de Vueling—, los sindicatos se plantean alargar sus protestas laborales durante abril y mayo, e incluso llegar a las puertas del verano.