La Ocde alerta de que seguir bajando los salarios empobrece más a España
El organismo internacional advierte de que las reducciones deprimen la demanda.
La salida de la crisis económica está resultando tan costosa y tan lenta que da tiempo a que los principales organismos internacionales cambien varias veces de criterio y recomienden medidas que sean opuestas a las recetas que proponían hasta hace poco. Esta vez le ha tocado a la Ocde.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, en su informe sobre Perspectivas de Empleo hecho público ayer, alerta de que las rebajas salariales que se han impuesto en los paises europeos más afectados por la crisis ya están mostrando sus límites para lograr mejoras sustanciales de la competividad y, por el contrario, agravan el riesgo de pobreza y tienen un efecto depresivo sobre la demanda.
Aún más, la Ocde advierte de que «mayores ajustes salariales a la baja corren el riesgo de ser contraproducentes». España es uno de los países que viene registrando recortes salariales, que este organismo cifra en una bajada anual del 1,8% en los salarios reales por hora desde 2009, lo que supone un «ajuste mucho más importante que en el total de la zona euro».
Este descenso de los salarios, dice el informe, «ha ayudado a España a restaurar la competitividad de su economía». No obstante, reconoce que «han sido doloroso para los trabajadores y sus familias, en particular para aquellos con salarios más bajos que se enfrentan ahora a un mayor riesgo de dificultades económicas». Por ello, recomienda «subsidios y salarios mínimos para «garantizar unos ingresos adecuados y limitar el impacto del ajuste económico para estos trabajadores y reducir así su riesgo de pobreza».
Doloroso pero necesario
Sin embargo, hace apenas unos meses, cuando la Ocde presentó su informe sobre la reforma laboral española que su director de Empleo y Asuntos Sociales, Stefano Scarpetta, recomendaba moderación salarial. Las rebajas de sueldos «son dolorosas para el trabajador pero necesarias para promover el crecimiento de los márgenes de las empresas, que seguro que después estarán dispuestas a aumentar los salarios», afirmaba Scarpetta en diciembre del año pasado.
Aunque el secretario general de la Ocde, Ángel Gurría, no quiso hacer comentarios por países sí afirmó en rueda de prensa que «llega un momento en que la caída de salarios pasa a ser un problema en sí mismo» porque «quita músculo a la recuperación» y «en algunos países hemos llegado a un punto en que esta solución ha llegado al límite» y «continuar puede ser contraproducente».
Ahora, el organismo constata que la moderación salarial que ha habido en muchos países durante la crisis «no se ha traducido totalmente en precios más bajos que promuevan la competitividad y refuercen la producción y el crecimiento del empleo». Es decir, que las empresas no han trasladado todo el ahorro de costes que lograban con los recortes salariales a rebajas de precios.
Sobre el empleo
En su informe anual sobre el empleo publicado ayer, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advierte de que el desempleo va a seguir reduciéndose a un ritmo lento de aquí a finales de 2015, cuando se situará en el 7,1%, frente al 7,4% a mediados de 2014, claramente por encima del 5,6% que había al acabar 2007, antes de que la crisis se hiciera notar.
La zona euro aparece como la oveja negra, con un paro del 11,6% en mayo de este año, que caerá al 11,2% en los últimos tres meses de 2015, muy lejos del 7,3% al cerrarse 2007. Y dentro de la moneda única, dos países continuarán siendo los únicos de la Ocde con tasas superiores al 15 %: España con un 23,9 % y Grecia con un 26,7 %.