Draghi sugiere que el 3 de diciembre habrá ‘artillería’ para reflotar la inflación
El presidente del BCE tomará nuevas medidas, además de ampliar el programa de compra de deuda pública y privada .
Se sabe quién, se sabe el porqué, se sabe cuándo y se sabe cómo. Lo único que aún se desconoce es el qué, pero que nadie dude de que pasarán cosas. El presidente del BCE, Mario Draghi, confirmó ayer ante el Parlamento Europeo que el próximo día 3, el Consejo de Gobierno del Eurobanco volverá a sacar toda su artillería para reflotar la inflación -ahora al 0%, muy lejos del objetivo de estar por debajo pero cerca del 2%- e intentar revitalizar una Eurozona que sigue sin crecer como a todos les gustaría. Lo anunció a su forma -ya saben, diciendo sin decir-, pero si camina como un pato, grazna como un pato y nada como un pato es que dentro de dos semanas los mercados (y países como Italia, Francia o España) volverán a brindar a la salud de ‘Súper Mario’, como coinciden todos los ‘draghiólogos’ de cabecera. ¿El presidente del BCE sugiere que el 3 de diciembre puede haber nueva artillería además de comprar más deuda pública?. ¿Qué hará esta vez? No se sabe, pero sí sugirió que quizá más de lo que hasta ahora cabía pensar, que su artillería podría ir más allá de ampliar el histórico programa de compra de deuda pública y privada (QE), como han descontado ya los mercados.
El banquero acudió ayer a la Eurocámara para intervenir ante la aguerrida comisión de Asuntos Económicos -los eurodiputados de grupos minoritarios no tienen en gran estima al BCE tanto por su papel en la crisis como por su rol en rescates como el griego-. Draghi, como siempre, aguantó el tipo y reiteró que «no se puede culpar a los bomberos de los incendios», para recordar que si algunos Estados tuvieron que ser rescatados fue por las políticas «erróneas» que habían llevado a cabo en los años anteriores a la crisis.
Más allá de las tradicionales tiranteces y ya entrado en harina, recordó que el mandato del BCE es que la inflación esté por debajo pero muy cerca del 2% y que las proyecciones han empeorado desde las últimas previsiones de marzo -octubre cerró al 0%-. Y si dice esto y a continuación subraya que de existir este riesgo -que lo hay-, «usaremos todos los instrumentos disponibles dentro de nuestro mandato», pues hay poco más que añadir y sólo esperar al 3 de diciembre. Porque ese día, además, Fráncfort presentará sus nuevas previsiones de crecimiento e inflación y ambas serán a la baja, lo que justificará aún más las medidas que se anunciarán en una de las comparecencias más esperadas de final de año.
Una de ellas estará referida al QE. ¿Por qué? Aquí el mensaje de Draghi: «Es un instrumento poderoso y flexible. Además, siempre hemos dicho que nuestras compras irán más allá de septiembre de 2016 -fecha inicial de término para adquirir los 1,1 billones previstos- si no vemos un ajuste sostenido en la inflación que sea consistente con nuestro objetivo de lograr una tasa por debajo, pero cercana al 2% a medio plazo». El BCE ya ha reconocido que la coyuntura internacional ha empeorado sus previsiones de principios de este año, así que sólo queda saber las medidas que se tomarán.