Las familias reducen sus créditos gracias a la caída de las hipotecas
En enero la deuda de los hogares descendió en otros 2.576 millones, el nivel más bajo desde 2006.
D. Valera | Madrid
Los focos en los últimos años están puestos en la senda de consolidación fiscal, esto es, la reducción del déficit público y la deuda pública. Lo primero se ha conseguido de forma lenta, polémica y con retraso, mientras que lo segundo todavía está pendiente. Sin embargo, al margen de las administraciones públicas los problemas de aplancamiento también afectaron al sector privado, es decir, a la deuda de las familias y las empresas.
Sin embargo, este pasivo lleva varios años, desde 2011, reduciéndose. De hecho, la deuda de las familias inició el 2016 en esa misma senda de descensos y retrocedió en enero en 2.576 millones de euros respecto al cierre del pasado ejercicio (-0,3%). En total este pasivo se sitúa en los 721.564 millones, la cifra más baja desde junio de 2006, según los datos publicados este martes por el Banco de España.
Si se compara esa cifra con el dato de enero del año anterior, la deuda de los hogares españoles se redujo en 23.778 millones. Es decir, el pasivo de las familias inicia el año en niveles previos al inicio de la crisis económica, sobre todo gracias a la reducción del volumen de créditos hipotecarios. El máximo pasivo en los hogares se alcanzó en 2009 con 905.314 millones. Fue el punto álgido de un proceso iniciado a comienzos del siglo XXI pero que se aceleró de forma vertiginosa en 2004 cuando la deuda se situaba en los 452.000 millones. En cinco años el pasivo se duplicó al calor de la burbuja inmobiliaria y los préstamos fáciles ofrecidos por las entidades bancarias.
Y es que si en 2004 los préstamos para la hipoteca alcanzaron los 381.000 millones, cinco años después casi se duplicó hasta los 678.000 millones.
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Sin embargo, aunque la deuda de las familias global comenzó a retroceder en 2010 los préstamos para adquisición de la vivienda se mantuvieron más o menos estables hasta 2012, cuando descendieron hasta los 642.000 millones. Una senda que se agudizó en 2013 con un retroceso del 4,6% y que también continuó en 2014 y 2015.
En el primer mes de 2016 es precisamente este índice el principal responsable de la caída del endeudamiento de las familias. En concreto, los préstamos para adquisición de vivienda retrocedieron un 0,4% intermensual hasta los 558.308 millones. En comparación con enero de 2015, estos créditos descendieron un 3,5%. A pesar de la reducción de la inversión de los hogares en vivienda durante los últimos años, el importe que las familias destinan a su hogar (la hipoteca) sigue ocupando la mayor parte de su endeudamiento, ya que supone el 77,3% del mismo.
Por otra parte, los préstamos que las familias destinan al consumo crecieron un 0,2% en enero hasta los 163.255 millones de euros. Un repunte que consolida la senda de recuperación de la demanda interna.