La UE obliga al Gobierno a luchar contra las hipotecas abusivas
De Guindos dice que la nueva ley ofrecerá al cliente un doble chequeo de aspectos opacos.

El ministro de Economía, De Guindos, conversa con el responsable luso de Finanzas, Centeno. O. HOSLET
adolfo lorente | bruselas
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) publicó el jueves su enésima sentencia en contra del sistema hipotecario español y ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos, aprovechó su presencia en Bruselas para reafirmar el compromiso del Gobierno de Mariano Rajoy de aprobar «cuanto antes» una nueva Ley Hipotecaria que acabe con los fantasmas de la España del ladrillo y las muchas dudas generadas en torno al sistema financiero y su rosario de cláusulas abusivas. «Esta cuestión de las cláusulas opacas tiene que acabar ya. Es importante que eliminemos estos espacios de incertidumbre de una vez por todas y actuemos rápido bajo dos premisas: transparencia y claridad», recalcó.
Lo hizo al término de la reunión del consejo de ministros de Finanzas de la UE (Ecofin), en una comparecencia en la que volvió a subrayar que «no serán necesarios más ajustes porque con las medidas fiscales aprobadas, vamos a cumplir con los objetivos pactados con Bruselas». Pero ayer no tocaba hablar de déficit (o no sólo), sino del nuevo varapalo judicial sufrido el jueves en Luxemburgo y los inminentes planes del Ejecutivo. Tanto, que serán explicados por el ministro el martes en el Congreso.
Primero y a diferencia de lo ocurrido con las cláusulas suelo, aclaró que esta sentencia «no provocará un aluvión de reclamaciones». «No tiene nada que ver», apostilló. Y segundo, recordó que dos de los tres aspectos remarcados en el fallo «ya los habíamos modificado»: el número de meses de impago necesarios para iniciar un proceso de desahucio pasó de uno a tres, y los intereses de demora fueron ampliados.
Lo que va a hacer el Ministerio de Economía es reescribir la Ley Hipotecaria aprovechando la trasposición de una directiva europea que data de 2014 y que debía haberse incluido en la legislación española a mediados de 2016, pero como no había Gobierno, todo quedó aparcado.
La regulación hará especial hincapié en todas las cláusulas problemáticas. En caso de existir, deberán ser detalladas. El papel del notario se reforzará ya que deberán detallar antes de la firma estos factores potencialmente problemáticos.