El interés de las compras a plazos repunta un 17% tras tres años en mínimos
El coste de financiación al consumo había caído sin parar entre 2014 y 2016.
j. m. camarero | madrid
El dinamismo que viven los bolsillos de parte de los ciudadanos al realizar gastos en su vida diaria va acompañado de unos costes de financiación cada vez más elevados, a pesar de que los tipos oficiales siguen anclados en mínimos históricos. Los intereses de las diferentes modalidades de compras aplazadas han iniciado el año con una subida que situó el coste de las operaciones más asequibles y a corto plazo en el 3,8% en febrero, lo que implica un repunte del 17% con respecto al 3,2% que los bancos cobraban en Navidad, según el Banco de España.
El de la adquisición de productos y servicios cuya financiación no se prolonga más allá de 12 meses es el tipo de interés que ha experimentado una mayor subida en enero y febrero. Las financieras habrían aprovechado el tirón del consumo doméstico para incrementar el esfuerzo financiero que supone adquirir, por ejemplo, un electrodoméstico, mobiliario o financiar un viaje de ocio. Todas esas transacciones suelen hipotecarse, como mucho, a un año vista.
La actualización de estos datos publicados por el supervisor supone un punto de inflexión con respecto al movimiento que venían marcando los tipos de interés en los últimos años. En concreto, el coste de financiación al consumo había caído ininterrumpidamente entre 2014 y 2016 desde el 6,3% de hace tres años hasta el 3,2% del final del ejercicio pasado.
Solo en el caso de las tarjetas de crédito, sus intereses se mantienen, por ahora, en los niveles de los últimos meses. Comprar a plazos con un plástico implica un interés medio del 20,8%, prácticamente el mismo del pasado mes de diciembre e incluso por debajo del que marcaban estos productos un año antes.