Los contratos de muy corta duración tendrán un recargo de cuota del 40%
El Gobierno sancionará a las empresas que recurran a la figura de los falsos autónomos.

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio. BALLESTEROS
lucía palacios | madrid
Apenas faltan unos pocos días para que termine 2018 y el Gobierno apura las horas para aprobar en el último Consejo de Ministros del año -que se celebrará mañana- un paquete de medidas de corte social y económico entre las que se incluyen novedades como penalizar los contratos de muy corta duración e imponer sanciones a las empresas que recurran a la figura de los falsos autónomos como estrategia para pagar menos a la Seguridad Social. Se trata de dos propuestas que, además de luchar contra la precariedad laboral, contribuirán a aumentar los ingresos del sistema, algo que será necesario puesto que también se dará luz verde a la revalorización de las pensiones conforme a la inflación media del último año.
Concretamente, el Ejecutivo incrementará al 40% la cuota que pagan las empresas a la Seguridad Social por contingencias comunes para los contratos de carácter temporal que tengan una duración igual o inferior a cinco días, aunque este aumento no se aplicará para los trabajadores del Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Ajena Agrario. En la actualidad los contratos inferiores a siete días cuentan ya con un recargo en la cuota de cotización del 36%, por lo que ahora los que sean de cinco días o menos se encarecerán cuatro puntos hasta el 40%, según recoge el borrador de este Proyecto de Real Decreto Ley que el Gobierno ha enviado a los agentes sociales. La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, evitó confirmar estas medidas hasta que no sea aprobada por el Consejo de Ministros, pero sí admitió que «se están utilizando con una cierta frecuencia el contrato de lunes a viernes, para así no cotizar por esos trabajadores el fin de semana», lo que, a su juicio, «es malo para los trabajadores, que van a tener menos cotización, y también para el sistema, que recauda menos».
Por ello, además de endurecer la penalización para este tipo de empleos, el Gobierno pretende equiparar la protección social de los trabajadores que suscriben este tipo de contratos con quienes firman contratos con una duración más amplia. Por eso, cada día de trabajo de estas personas se considerará como 1,4 días de cotización, a efectos de reunir un mayor número de días en alta para acreditar los periodos de cotización necesarios para tener derecho a las prestaciones del sistema.
El Ministerio justifica esta medida en la «necesidad de luchar contra la precariedad en el empleo y contra el abuso en la celebración de contratos de larga duración».
Además de luchar contra la elevada temporalidad (la mayor de toda la Unión Europea), el Gobierno también recoge una medida para acabar con el creciente auge de los falsos autónomos.