La banca, bajo la lupa de la justicia por su papel en el blanqueo de capitales
J. a. Bravo | Madrid
El Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales (Sepblac), en el que participan el Ministerio de Economía y el Banco de España, viene reprochando desde hace años a las entidades financieras que no profundicen en su labor preventiva sobre posibles casos de blanqueo de capitales a través de sus redes, que a su vez podrían tener conexión con otros delitos. Pero del toque de atención administrativo se ha pasado ya a la actuación judicial de manera formal, de modo que la Audiencia Nacional tiene abiertas varias causas donde son investigadas media docena de ellas, algunas de tanto peso como Banco Santander y CaixaBank.
En su última memoria anual, el Sepblac critica la falta de colaboración suficiente por parte de los bancos, al menos en términos generales, al considerar que no hacen una labor previa de discriminación que ayude a centrar las pesquisas. La ausencia de «procesos estructurados de examen especial», unido a la reiteración de un número «significativo» de avisos sobre operaciones «bien conocidas y comunicadas hace años», lejos de ayudar a la actuación investigadora podría entorpecerla.
Asimismo, reprocha a las entidades —evita citar casos concretos— que no apliquen de forma «correcta» las «medidas preventivas», ni tampoco actúen con «la diligencia debida». Sin embargo, la justicia ha ido un paso más allá y desde 2015 ha iniciado varios casos que han salpicado a diferentes bancos por su presunta cooperación con el blanqueo. Las presuntas irregularidades se limitarían a priori a varias sucursales, aunque las entidades están ya bajo una investigación penal formal (lo que antes se conocía como imputación) para cubrir sus posibles responsabilidades si dichos procesos van a juicio.