Diario de León

Bruselas propone más flexibilidad fiscal pero endurece las sanciones

La Comisión Europea apuesta por planes de reducción de deuda a medida de cada país, en vez de fijar objetivos «poco realistas»

Pierre Michel, a su llegada al pleno de la Comisión Europea. OLIVER HOSLET

Pierre Michel, a su llegada al pleno de la Comisión Europea. OLIVER HOSLET

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

La crisis de la pandemia y la guerra en Ucrania han llevado a Bruselas a repensar las reglas fiscales de la Unión Europea (UE). El Ejecutivo comunitario presentó este miércoles su propuesta para flexibilizarlas, de modo que los ajustes para reducir la deuda se adapten a la situación de cada país. Los Estados miembros participarán en la elaboración de estos planes de cuatro años, que orientarán sus presupuestos anuales y que deberán recibir la luz verde del resto de países y de la Comisión Europea. A cambio, se endurecerán las sanciones para aquellos que se desvíen de la senda de reducción de deuda, con castigos económicos que tendrán además un coste reputacional para sus economías. Esto hace temer que Bruselas aumente la presión sobre España, uno de los países más endeudados de la UE.

El plan comunitario es que cada país cuente con un plan hecho a medida. «Este nuevo marco se adapta a la nueva realidad y a los desafíos de la economía europea», destacó el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, en referencia a la crisis energética actual. Los últimos datos europeos apuntan a que la deuda en la Eurozona se elevó hasta el 94,2% del PIB en el segundo trimestre del año. Además, Bruselas calcula que 17 Estados miembro superarán el límite del 3% de déficit público este año.

En ese contexto, los países que no puedan cumplir con los objetivos marcados y que mantengan un nivel de deuda «sustancialmente elevado», podrán pedir una extensión de tres años más, siempre que lleven a cabo reformas e inversiones destinadas a frenar el déficit.

«Se trata, en definitiva, de que los países tomen el camino de la reducción de deuda, sin marcar objetivos inalcanzables y que sean realistas con los desafíos que enfrentan», detalló el comisario de Economía, Paolo Gentiloni. Hasta ahora, las reglas fiscales obligaban a los Estados miembro a mantener su déficit público por debajo del 3% y a reducir su deuda al 60%. La nueva propuesta no marca un periodo temporal concreto para llegar a esos niveles, sino que pide a los países que se mantengan en «una senda de reducción de deuda». Multas graduales La iniciativa incluye, del mismo modo, un incremento de las sanciones para aquellos países que se «desvíen» de la reducción de deuda. Entre ellas hay medidas económicas «más ligeras» que una posible congelación de los fondos europeos y similares a las que se imponen en los procedimientos de infracción. Estos castigos afectarían a «la reputación» de los Estados miembro y serán graduales, en función de la desviación de los objetivos marcados en cada plan. Con todo, el documento contempla una cláusula de escape general para situaciones excepcionales —guerras, pandemias...— y abre la puerta a cláusulas específicas para los Estados miembro en caso de que una crisis solo afecte a una serie de países.

La propuesta deberá recibir ahora el visto bueno de los Estados miembro y el debate promete ser largo. Se espera que los austeros pidan un endurecimiento de las normas fiscales.

tracking