El presidente argentino defiende que no promocionó Libra
El criptoescándalo de Milei reaviva el riesgo de la irrupción política en las 'memecoin'

Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
Los sesgos especulativos que han rodeado al mercado de las criptomonedas desde su nacimiento vuelven a estar en la diana de los inversores. Y también de los propios agentes de esta industria, que empiezan a observar con preocupación la imprevisible irrupción del mundo de la política en el sector. El presidente de Argentina, Javier Milei, se ha visto inmerso estos días en un escándalo financiero, después de invitar en sus redes sociales a invertir en la 'memecoin' $LIBRA, como se conocen a las criptomonedas que carecen de utilidad real y que suelen surgir al al calor de tendencias virales de internet. Por lo general, comienzan como una broma y todo se queda ahí. Pero algunas logran ganar popularidad y valor si consiguen atraer a una gran comunidad. El problema de $LIBRA es que la euforia inicial de los inversores que decidieron seguir el tuit de Milei —que incluía un enlace a un supuesto proyecto empresarial detrás de la moneda virtual— apenas duró unas horas, con un repentino desplome que provocó la pérdida de todo lo invertido. El presidente argentino ha intentado desmarcarse de este posible fraude, que ha desembocado en cientos de denuncias ante los tribunales por parte de los afectados, que se cuentan por miles. «Yo no lo promocioné, solo lo difundí", justificaba en la noche del lunes Milei en una televisión local. El inquilino de la Casa Rosada se considera, de hecho, una víctima del sistema y asegura que quienes «participaron» lo hicieron «voluntariamente». Es resumen, echa la culpa a los inversores. «Es un problema entre privados porque aquí el Estado no juega ningún rol, que eso quede claro", insistió. Aseguró además que la mayoría de afectados son estadounidenses y chinos, no argentinos, frente a las estimaciones que apuntan a un impacto sobre más de 44.000 inversores. No es la primera vez que la injerencia política agita el mundo de las criptomonedas. Pero sí la primera que deriva en reclamaciones judiciales que, según los expertos, pueden generar un enorme coste político al mandatario.
La proliferación de estas 'memecoins' se ha hecho más relevante desde que comenzó el proceso electoral en EE UU. Solo la previsión de la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ya provocó fuertes repuntes en las criptos más populares como el bitcóin.